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CIRCULAR DE ERECCIÓN CANÓNICA DE LA CONGREGACIÓN. CLAUSURA JUBILAR

CIRCULAR DE ERECCIÓN CANÓNICA DE LA CONGREGACIÓN. CLAUSURA JUBILAR

“Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia “(Sal 117).

A TODAS LAS HERMANAS DE LA CONGREGACIÓN

Queridas hermanas: en el marco de la clausura de estos 75 años de erección canónica y en el 76 aniversario de la misma quiero hacerles llegar mi saludo y abrazo fraterno a cada una de las hermanas y laicos que reciban este mensaje.

La vida consagrada marca el caminar de su historia con celebraciones periódicas: celebramos el aniversario de la fundación del instituto, la aprobación de las constituciones, el nacimiento y la muerte los fundadores, y aquellos hechos significativos que han marcado la historia y han ido configurando la vida y la misión. Cada una de estas celebraciones aporta una perspectiva, un acento, un marco, una dimensión, y, en todas, de una manera u otra, están siempre presentes un camino de renovación espiritual, la acogida y cercanía a los pobres y la apertura a nuevos horizontes, porque en toda conmemoración recordar el pasado es una invitación para renovar el compromiso hacia el futuro. Hoy buscamos en esta celebración del cierre de aniversario jubilar reafirmar la identidad, la comunión y la misión evangelizadora. Es una ocasión propicia para el reconocimiento del don de Dios, el agradecimiento, la alabanza y para implorar el perdón y la misericordia de Dios en nuestra historia.

Cada fundador y fundadora ha abierto en la Iglesia un camino de Evangelio, un camino de santidad y de servicio al Reino por el que pueden transitar quienes son llamados a vivir la experiencia de gracia vivida por ellos.

Es esencial en el hoy de nuestra historia volver a las raíces, como dice el profeta “Traed a la memoria la cantera de donde habéis sido extraídos” (Is 51,1). Un camino que conduce a las raíces donde es posible descubrir la experiencia del Espíritu en el fundador y en las hermanas que iniciaron un proyecto de vida según el Evangelio.

Volver a los orígenes es situarse en lo que fue arraigando la vida y misión del fundador o fundadores, “es beber del manantial donde todo se hace río a la esperanza, es dejarse empapar por la creatividad del Espíritu para colaborar en la construcción de una nueva humanidad” (Cf. A. Bocos Merino, Arriesgados y arraigados, Gobierno General, Roma 2020, pp. 12-13).

Traer a la memoria la cantera de donde hemos sido extraídas es la mejor manera de enraizar nuestra vida presente y descubrir señales para el futuro, es hacer memoria de dónde venimos, quiénes han sido nuestros padres en la vocación, cuáles son en definitiva nuestras raíces. El papa Francisco afirma: “Para mí, la gran revolución es ir a las raíces, reconocerlas y ver lo que esas raíces tienen que decir al día de hoy” (Francisco, Entrevista en la Vanguardia el 13 de julio de 2014).

Volver a las raíces es escuchar la llamada a la santidad que resuena en el corazón de nuestros fundadores como un susurro constante que nos invita a vivir en radicalidad aquello que profesamos un día.

En la introducción a la positio de M. Esperanza se lee lo siguiente:

“Se trata de una mujer que se siente llamada a la vida contemplativa, ingresa en 1917 en un convento de estricta clausura de las agustinas recoletas, llega a adquirir un alto grado de contemplación y, cuando se siente llena de Dios, se ofrece como voluntaria para las misiones de China para poder comunicar a todos el tesoro que lleva en su corazón: su gran amor a Dios.

En China se da cuenta de la inmensidad del campo y de la abundancia de la mies y vuelve en 1940 para invitar a todas las jóvenes que quieran vivir su aventura y dedicar su vida a la extensión del evangelio. Y puesto que no puede volver a su querida China, después de iniciar junto con monseñor Francisco Javier Ochoa, su prelado en las misiones de China, la obra de la fundación de las misioneras agustinas recoletas, se abre campo en diversas naciones de América Latina.

La nueva Congregación, erigida en 1947, nace bajo el impuso de su carisma misionero y se desarrolla inmediatamente con los mismos afanes. En pocos años, bajo la dirección de la sierva de Dios, aumenta el número de misioneras, se multiplican las fundaciones y crece el número de las aspirantes.

Nombrada directamente por la Santa Sede en 1947 superiora general al momento de la erección de la Congregación, fue después confirmada en su cargo durante dos sexenios consecutivos. Renunció en 1961 a su cargo por motivos de enfermedad, pero no cesó en su actividad misionera. Por deseo de la nueva superiora general, viajó por diversas naciones de América Latina (Colombia, Ecuador, Venezuela, Brasil) para dar impulso a las comunidades (Positio M. Esperanza. Introducción).

Tomar este extracto de M. Esperanza es como tomar el extracto de la vida de Monseñor F.J.  Ochoa, M. Carmela y M. Ángeles. Todos, a su manera, fueron santos, porque vivieron con pasión el llamado de Dios y proyectaron su intimidad con el Señor, hacia la evangelización y los más pobres, hacia la realidad de una Iglesia que los necesitaba allí donde urgía la esperanza y el testimonio de la vida consagrada.  Pensar en ellos en estos momentos con memoria agradecida es ponernos en sus pensamientos y escuchar la voz de su corazón que sigue reclamando de nosotras, misioneras verdaderas, agustinas verdaderas, recoletas verdaderas. ¡Hermanas!, sería suficiente descubrir el camino de renovación que necesitamos hacer con tan solo profundizar en nuestro carisma, que no significa más que ser auténticas, a imagen y semejanza del Dios que nos creó, dio vida y nos llamó a testimoniarle sin medida y sin otro amor que Jesucristo, viviendo su Evangelio, con la conciencia y confianza de que todo lo demás se nos dará por añadidura.

En estos momentos, estamos agradeciendo con esta clausura jubilar el camino realizado durante 75 años, donde el Espíritu Santo nos hizo nacer como vida religiosa, nos ayudó a crecer y nos sigue acompañando en esta etapa en donde nos encontramos.

En una mirada retrospectiva podemos ver con ojos de fe lo que el Señor ha hecho con nosotras, y con tan tantas personas que caminando a nuestro lado  han crecido también y han impulsado la evangelización con su testimonio y su ayuda.

Al poner broche de oro a este año jubilar lo queremos hacer en comunión, todas y todos; comunión que nos recuerda que hemos recibido un mismo Espíritu, un mismo don, una misma llamada, y un deseo profundo de ser fieles hasta el final de nuestra vida.

Hoy deseo especialmente que unamos nuestra oración de acción de gracias por muchos motivos, que podrían resumirse en nuestro lema: 75 años, caminando con esperanza.

Y caminado con esperanza siempre en compañía, nunca solas: con las hermanas que nos han precedido ya en su entrega y valentía y con las que vivimos en comunión con los santos, con los agustinos recoletos, nuestros hermanos, con las agustinas recoletas de clausura de distintas comunidades, con tantos obispos que nos han involucrado en la evangelización de sus ministerios, con párrocos y parroquias que nos han acompañado siempre, con directivas y personas comprometidas en los colegios que han sido el corazón de los mismos, con voluntarios y voluntarias en la obra evangelizadora y social de nuestros contextos, con niños, jóvenes y adultos que han bebido de esta fuente, con nuestras familias que han apoyado nuestra disponibilidad por la causa de servir al Reino de Dios, con nuestros vecinos, allí donde nos encontramos y a los que consideramos verdaderos hermanos.

De cara al próximo capítulo general, agradezco a cada una que miremos nuestro corazón y volvamos a nuestras raíces, que no tienen que ver con estructuras sino con actitudes del corazón, de donación total a Dios, de disponibilidad plena y de pasión por la Evangelización que necesita nuestro testimonio y nuestra docilidad al Espíritu.

Que el Dios de la paz, de la alegría, el Dios jubilar que hace fiesta con los pecadores, nos acoja y nos ayude a ser verdaderas misioneras agustinas recoletas en estos tiempos que continuamos viviendo y que no tienen fin para el Espíritu de Dios.

Termino con estas palabras de nuestra hermana Inés Zhang, representante de su superiora general  en China, que nos envía para esta circular y pido que las grabemos en nuestro corazón y cada una las pueda interiorizar a la luz de lo que representan en ésta efeméride. Nos dice así:

En la víspera de la clausura de los 75 años de la Congregación, queremos dar gracias al Señor por estar viviendo donde nació la congregación y vivieron los fundadores. A pesar de las dificultades encontradas, no hemos olvidado quien fue quien nos llamó y a quien le seguimos. No podemos hacer apenas actividades como antes, pero el vivir la vida religiosa según nuestro carisma es un testimonio que podemos dar a los que nos rodean, aunque muchos, no nos apoyen”.

Que Nuestra Madre de Consolación siga acompañando nuestros pasos peregrinos. Muchas bendiciones para cada una de nosotras y para aquellos que con nosotras comparten nuestro carisma.

Leganés, 15 de enero de 2023

Nieves María Castro Pertíñez

Superiora general

INVITACIÓN AL QUINTO ENCUENTRO DE LAICOS

INVITACIÓN AL QUINTO ENCUENTRO DE LAICOS

Queridos lectores, las Misioneras Agustinas Recoletas y el  Grupo de Laicos MAR, les invitamos al siguiente Encuentro formativo de la segunda etapa de formación por  la plataforma Meet; en esta oportunidad el tema será: Madre Carmela, cofundadora de las Misioneras Agustinas Recoletas y lo dirigirá Adolfo Molero desde Venezuela.

¡Te esperamos!

Domingo 2º, tiempo ordinario: 15 de enero de 2023

Domingo 2º, tiempo ordinario: 15 de enero de 2023

Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo…

AMBIENTACIÓN

Los cuatro evangelistas insisten en que, al ser bautizado Jesús, descendió sobre Él el Espíritu Santo en forma de paloma. Es una de las más bellas imágenes de la Biblia para hablarnos de “libertad y amor”. No de un amor cualquiera sino de un amor esponsal, de cariño apasionado. “Paloma mía, déjame ver tu figura…déjame escuchar tu voz”. Así se expresa el esposo enamorado del Cantar de los Cantares. (Cant. 2,14). No se puede entender a Jesús sin el Espíritu Santo. Ni tampoco a la Iglesia.  El verdadero discípulo de Jesús es aquel que sigue a Jesús con un corazón apasionado.

LECTURAS

1ª lectura: Isa. 49,3.5-6.           2ª lectura: 1Cor. 1, 1-3.

EVANGELIO

Juan 1, 29-34

Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel». Y Juan dio testimonio diciendo: «He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”. Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».

REFLEXIÓN

Este Domingo nos habla del Bautismo en el Espíritu. Y lo hace a través de tres imágenes: El Cordero, La Paloma y el Fuego.

1.– EL CORDERO. Muchas veces hemos entendido esta imagen del Cordero en sentido exclusivamente expiatorio, como si Dios Padre exigiera la sangre de su Hijo para pagar la deuda del pecado. Estaríamos ante la idea de un Dios externo, soberano y justiciero que se porta con Jesús y con nosotros como un tirano. Nada que ver con la experiencia del Abba que Jesús vivió. Debemos interpretarlo como el cordero pascual, que era para el judaísmo el signo de la liberación de Egipto. Se trataba de un recuerdo de la liberación de la esclavitud. Se mataba un cordero para comerlo y celebrar un acontecimiento. Quiere decir que por Cristo somos liberados de toda opresión. Y nada nos oprime y esclaviza tanto como el pecado. 

2.-LA PALOMA. La paloma, que había sido testigo de la muerte y de la destrucción en el diluvio, apareció después como anunciadora de nueva vida. Frente a lo muerto, lo petrificado o lo insensible, el Espíritu despierta siempre el amor a la vida. Por eso, vivir «espiritualmente» es «vivir contra la muerte», afirmar la vida a pesar de la debilidad, el miedo, la enfermedad o la culpa. Quien vive abierto al Espíritu de Dios vibra con todo lo que hace crecer la vida y se rebela contra lo que hace daño y la mata.  El Espíritu Santo es considerado por los evangelistas como «Espíritu de vida». Por eso, dejarnos bautizar por Jesús significa acoger su Espíritu como fuente de vida nueva. Su Espíritu puede potenciar en nosotros una relación más vital con él y con los demás. Nos puede llevar a un nuevo nivel de existencia cristiana. El Espíritu nos lleva a vivir una vida en plenitud. No podemos pasar por este mundo con una vida ramplona, achicada, mediocre.  Una vida así es vida frustrante, decepcionante, vacía. La vida de Jesús, animada por el Espíritu, es plena, bella, gozosa, ilusionante. Y a participar en esta vida estamos llamados todos los cristianos por la fuerza del mismo Espíritu.

3.- EL FUEGO. Los discípulos experimentaron al Espíritu Santo como “fuego”. Un fuego que en el día de Pentecostés se posaba sobre los discípulos hasta enardecerlos, entusiasmarlos. Un fuego, como a los discípulos de Emaús, que les hacía arder por dentro. Eran alegres, entusiastas, fervorosos. Este fuego nos hace falta hoy en la Iglesia. Todo esto lo hemos de descubrir por experiencia personal en Jesús. De lo contrario, a quien no lo descubra, “pronto notará que le falta fuerza y pasión; y una persona que no está convencida, entusiasmada, segura, enamorada, no convence a nadie. “Como una persona que no arde no puede incendiar” (San Agustín)

SAN AGUSTÍN COMENTA

Jn 1,29-34: No es así como se interroga por las cosas eternas

El Espíritu Santo descendió sobre él en forma de paloma. Entonces se manifestó más plenamente al mismo Juan la flor de la santidad en forma de paloma, forma de simplicidad e inocencia. De esa manera se cumplió el texto: Y sobre él florecerá mi santificación (Sal 131,18). 

(…) Como el Padre no tiene comienzo, así tampoco el Hijo, pero el Hijo es el resplandor del Padre. El resplandor del fuego existe desde el momento en que existe el fuego, y el resplandor del Padre desde que existe el Padre. ¿Desde cuándo existe el Padre? Desde siempre y por siempre. Así, pues, también el resplandor del Padre existe desde siempre y por siempre; y, con todo, puesto que es su resplandor, su Hijo tampoco comenzó con el tiempo en el ser engendrado por el Padre. ¿Quién puede ver esto? Lima tu corazón, sacude el polvo, lava la mancha. Sea curado y sanado cuanto perturba la mirada interior, y aparecerá lo que se dice y se cree antes de ser visto.

Ahora, hermanos, lo creemos. ¿Qué creemos? Que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no se anteceden en el tiempo. Aunque el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no se anteceden en tiempo alguno, no he podido nombrar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo sin que estos nombres retuviesen el tiempo y fuesen retenidos por él. El Padre no es anterior, ni el Hijo posterior, y, sin embargo, no he podido no decir uno antes y otro después, y todas las sílabas ocuparon su propio tiempo, y la segunda no pudo sonar en mis palabras hasta que no pasó la primera. Pasó tiempo al pronunciar mis sílabas para expresar lo que no tiene tiempo.

Por tanto, hermanos míos, cuando aquella Trinidad se manifestó sensiblemente en la carne, apareció la Trinidad entera en el río en que Juan bautizó al Señor. Una vez bautizado, salió del agua, descendió la paloma y sonó la voz desde el cielo: Éste es mi Hijo amado, en quien me he complacido (Mt 3,17). El Hijo se manifiesta en el hombre; el Espíritu en la paloma; el Padre en la voz. Algo inseparable se ha manifestado separadamente; supuesto el caso de que pueda hablarse de cosa y no más bien de la causa de todas las cosas, y eso si se puede hablar de causa. ¿Qué es lo que decimos, cuando hablamos de Dios? Hablamos de él, y lo permite él mismo, que no es como se le piensa y del que no puede hablarse ni siquiera en el modo como se le piensa. Mas he aquí que en atención a los hombres, hermanos, se manifestó sirviéndose de una paloma, y así se cumplió: Sobre él florecerá mi santificación. Florecerá, se dijo; esto es, se manifestará claramente, pues nada hay más resplandeciente y más visible en un árbol que su flor. ¡Ea!, hemos llegado ya a las últimas palabras de la antífona: Sobre él florecerá mi santificación.

Sermón 308 A, 4-5

PREGUNTAS

1.- ¿Me siento libre por dentro? ¿De qué ataduras me quisiera liberar?  ¿Qué medios voy a emplear?

2.- ¿He descubierto la alegría de la fe? ¿Le creo a Jesucristo capaz de hacerme a mi plenamente feliz?

3.– Si Dios es fuego, ¿Por qué mantengo con él unas relaciones tan frías? ¿Por qué las personas me importan tan poco? ¿No será que estoy lejos del fuego, es decir, lejos de Dios?

 ESTE EVANGELIO, EN VERSO, SUENA ASÍ

Para los justos judíos, el manso y dócil «cordero» era un símbolo sagrado de la historia de su Pueblo.

Un «cordero» se cenaban, en Pascua, como recuerdo de su salida de Egipto, «libres» del yugo extranjero.

En el «Día del Perdón» soltaban, por el desierto, otro «cordero», cargado con sus pecados y miedos.

E inmolaban, cada tarde, los «corderos», en el Templo, como ofrenda de sus vidas, al Señor de tierra y cielo.

Como «CORDERO» JESÚS `por nosotros, se hizo «SIERVO»: Cargó con nuestros pecados, dio su vida en un madero. JESÚS es para nosotros, el «CORDERO VERDADERO»:

Nos perdona, nos libera, se hace, en el pan, «compañero». También nosotros, Señor, al comulgar, hoy, su Cuerpo, seremos, como Jesús, «un pedazo de pan tierno».

(José-Javier Pérez Benedí)

Fuente: https://www.iglesiaenaragon.com/domingo-2o-tiempo-ordinario-15-de-enero-de-2023

 

«Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos» MC 19:14

«Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos» MC 19:14

Cabría preguntarse: ¿Donde quedó mi alegría? Es un buen examen de conciencia para muchos de nosotros, más aún, cuando se disfruta del rostro de un pequeño que sonríe con algo tan simple como es compartir tu tiempo, sí, nuestro tiempo que pasa tan de prisa y que, a veces, olvidamos que todos tenemos un niño por dentro. Por eso nuestro Señor nos recuerda buscar siempre ahí donde lo dejamos en «pausa» y reavivar ese pedacito de cielo que el mismo Dios puso dentro del corazón.

La fiesta de Reyes, como se conoce en Cuba y en varias partes del mundo, es una tradición que, por desgracia, ha sido lacerada junto con tantas otras. Cuentan los mayores que antiguamente se vivía esa alegría desde la perspectiva del consumismo y a veces creemos que todo murió. Ahí es donde la fe juega un papel importantísimo en nuestro tiempo. Con poco se puede transportar a un pequeño a un mundo de fantasía del cual nosotros somos culpables, en parte, que haya desaparecido.

No siempre necesitamos regalos caros, dulces finos, hermosas decoraciones. Lo que sí necesitamos es el deseo y la voluntad de hacer. Jesús nos recuerda: *_«si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a esta montaña: “Muévete de aquí hasta allá”, y la montaña se movería. Nada sería imposible» Mt 17:20.

Celebrar la vida se hace ahora, hoy. Si esperamos tiempos mejores demoramos el plan de Dios para ti y para el mundo. «Pintarse la cara, color esperanza» depende de ti y no de la escasez y la falta de cosas materiales. La Iglesia te brinda espacios que pocos aprovechan. Seamos capaces de invitar sin miedo a una negativa y ser parte de ese amor que solo Cristo da.

Hoy ha sido un día lindo en la Parroquia de Morón. Entre juegos, bailes y canciones, disfraces, escenificación de la llegada de los Reyes del Oriente a ver al Niño Dios y un compartir fraterno, más de 80 niños y adolescentes quedaron prendados de felicidad.

Busquemos las vías que siempre ayuden a nuestros niños a ser mejores y ver en sus rostros _la sonrisa que es la curva que todo endereza.

Comunidad de Morón. Cuba

DAR LA VIDA POR AMOR Y CON AMOR

DAR LA VIDA POR AMOR Y CON AMOR

Pensar en un Maestro o Maestra, es pensar en nuestras fundadoras, en su carácter, en su ternura y en su ser delicado de tratar a aquellas niñas chinas que tenían bajo su cuidado.

Dentro de poco, en Venezuela, el 15 de enero, estaramos celebrando el día del Maestro y sin duda, puedo decir que en nuestros colegios, día a día se vive ese espíritu de nuestros fundadores cuando cada uno de ellos:

-Enseña con amor

-Mira con ternura

-Abraza con respeto

-Levanta con cuidado

-Corrige con misericordia 

Y especialmente cuando día a día busca las herramientas para llevar a cada uno de sus estudiantes al encuentro profundo y sincero con nuestro Padre.

Pidamos día a día por tantos educadores que entregan su vida por amor y con amor, pues como diría nuestro padre San Agustín: A Dios hay que dárselo todo

Hna. Wenderlyng Reyes, MAR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

JESÚS NACE EN EL CORAZÓN DE LOS SENCILLOS

JESÚS NACE EN EL CORAZÓN DE LOS SENCILLOS

Las hermanas Delza Bassini y Nereyda Díaz participaron en la misión de navidad, del 14 al 22 de diciembre, junto con las hermanas de la comunidad de Yopal, en algunas veredas del vicariato de Trinidad.

El día 14, de camino de Yopal hacia la misión, pudimos entrar a saludar, en Trinidad a nuestros hermanos Agustinos Recoletos, donde fuimos acogidas por el obispo, Monseñor Javier Pizarro y el párroco Gustavo Sánchez, quienes nos hicieron un recorrido por la nueva casa y a continuación nos invitaron a un almuerzo fraterno, acompañado de muchas anécdotas. Luego del almuerzo partimos con la bendición del Obispo hacia a las comunidades, donde fuimos acogidas por unas familias.

 Durante los días compartidos con los niños y familias de la comunidad del Toro, experimentamos la presencia de Dios en la sencillez de la acogida de las familias que visitamos cada día, y en el compartir con los niños sobre la espera de la llegada del Niño Dios hecho hombre que quiere nacer en cada corazón.

Queremos destacar la experiencia con los niños, con los que fuimos trabajando todos los días en horas de la tarde con textos bíblicos, que nos invitaban a preparar el corazón para acoger al Niño Jesús. Se hicieron diferentes actividades, donde cada niño aportaba aquellos valores que cada uno quería vivir para que Jesús nazca en su corazón, valores como la amabilidad, el amor, la alegría, la acogida, la solidaridad; destacamos esta experiencia, porque los niños con los que trabajamos no todos eran católicos, sino  que también había  varios evangélicos, los cuales eran los más participativos  en responder preguntas sobre los textos, en hacer las actividades propuestas y en disfrazarse de los personajes, como José, María, y los pastores entre otros.

La Eucaristía de navidad se celebró el día 19 de diciembre en la Vereda del Convento, participando varias familias de la comunidad del Toro.

Sentimos que en las familias con las que tuvimos la oportunidad de compartir, incluso evangélicos, hay sed de Dios, pues nos han escuchado con atención y respeto, incluso cuando hemos tratado de explicarles porque los católicos celebramos la navidad.

Estamos agradecidas porque el Señor nos ha permitido vivir estas experiencias; nosotras como misioneras seguimos sembrando la semilla y Él continuará haciendo su obra en el corazón de cada persona que lo acoge con sencillez

Comunidad Noviciado Nuestra Señora de la Consolación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ser Misioneras

Ser Agustinas

Ser Recoletas

Un mensaje para ti

SER COMO NIÑOS

SER COMO NIÑOS

Cuando fui a la misión de Trinidad -Casanare, estuve trabajando con los niños por medio de la catequesis y con dinámicas. Estar con ellos fue un regalo de Dios y a la vez un reto, pues me exigió paciencia, sensibilidad, escucha y atención, además, fue un aprendizaje, pues ellos con su espontaneidad, con sus preguntas, inquietudes, respuestas y comentarios, expresaban un corazón sencillo, puro, alegre y abierto para acoger a los demás y a todo lo que se les quería enseñar.

Creo que los niños tienen mucho que enseñarnos, tienen mucho qué decirnos, pues de ellos, es el reino de los cielos, Jesús quiso y quiere que todos seamos como los niños, y eso es un desafío para nosotros, porque implica hacernos pequeños, dependientes, frágiles, ingenuos, y desinteresados, es decir, totalmente lo contrario de lo que se espera de un adulto, el cual, se espera que sea independiente, que sepa todo, que sea inquebrantable, que sea ambicioso…

Debemos estar continuamente diciendo como San Juan en el evangelio, capitulo 3, versículo 30: “Es necesario que Él crezca y que yo disminuya”, pues solo así vamos a aprender a ser como niños, es necesario reconocer la grandeza de Dios, reconocer su poderío en nuestras vidas, reconocer que somos necesitados de Él, de esta forma podremos vivir con sencillez, con más amor, más apertura, pues sabemos que tenemos un Padre que nos ama y nos cuida.

Eduarda Bento, Novicia MAR

INQUIETUD SINODAL

INQUIETUD SINODAL

Como jóvenes que buscan responder al Señor desde el estilo de vida religiosa, reconocemos que no caminamos solos. Los encuentros que se han podido realizar en el CER (Centro de Estudios Religiosos) en Colombia, son momentos muy significativos donde podemos relacionarnos los jóvenes de diferentes congregaciones para compartir y vivir juntos una experiencia de caminar juntos.

Descubrimos que hace falta escucharnos, cada uno vive de diferente manera el llamado del Señor, y compartir nuestras experiencias es riqueza para todos. En estas oportunidades de compartir, manifestamos nuestras inquietudes, nuestra visión de la vida cristiana y de la vida religiosa, aprendemos a valorar la experiencia del otro y a ver con otra mirada al otro.

Todos aportamos desde nuestro ser, el encuentro con el Señor nos va haciendo como Él quiere, y como jóvenes que vamos iniciando en una congregación, aportamos algo desde el carisma que vamos integrando nuestra vida.

Por eso, la alegría de compartir nuestra inquietud sinodal es una gran riqueza, que nos permite ver que no podemos quedarnos estáticos, que el Señor siempre ha sido novedoso en su Iglesia con la inspiración de su Espíritu que se manifiesta en nosotros y si tenemos apertura él hará grandes cosas.

Juana Rosario Toc Rosales, Novicia MAR

TÚ AFIANZAS MI CORAZÓN

TÚ AFIANZAS MI CORAZÓN

Solo en Dios encuentro descanso, de él viene mi salvación: solo él mi roca, mi salvación, mi baluarte; no vacilaré. (Sal. 62, 2-3)

En la vida cotidiana podemos realizar varias actividades, hay muchos proyectos, pensamientos, ideas, reflexiones, dudas, etc. Pero al final del día, al final de toda actividad hay una pregunta que suena en lo profundo del corazón; ¿Por qué hice eso?

Muchas veces pasamos el día distraídos, sumergidos en lo que realizamos, pero sin vivir de verdad cada momento que Dios nos concede, sin darnos cuenta de los dones que hemos recibido de Dios, que por los mismos es que podemos realizar tantas actividades. Nosotros debemos vivir el Kairós, el tiempo de Dios, no dejar pasar cada instante sin encontrar el verdadero sentido del por qué hacemos las cosas, sin encontrarnos con Dios que está presente en todo lo que realizamos.

Si vivimos ese tiempo descubriremos esa presencia misteriosa de Dios que en medio de tantas actividades él nos da descanso (tareas, trabajos, etc.), y nos ayuda a ver que todo tiene sentido estando en constante encuentro con él, y si hay sentido hay consciencia de cada paso a dar y hay seguridad de hacer la voluntad del Padre que solo Él es quien sostiene nuestra vida en el día a día.

 Juana Rosario Toc Rosales, Novicia MAR