ESTATUTOS DEL SECRETARIADO DE LA IGLESIA LOCAL

Necesitamos reavivar el fuego del espíritu misionero que animó a nuestros fundadores desde el nacimiento de la Congregación, para responder en total disponibilidad y apertura a las necesidades de la Iglesia en los lugares concretos a los que somos enviadas priorizando los siguientes campos de misión:

  1. Pastoral en la Iglesia Local:

            En las áreas:

  • Formación humano-cristiana.
  • Evangelización con proyecto propio o asociado a otra institución.
  • Atención a las nuevas realidades pastorales, nuevas pobrezas y/o en lugares necesitados de agentes de evangelización, donde se promueva de forma integral: humana, social y espiritualmente, el grupo que se atienda para formar comunidades cristianas.
  1. Centro de Espiritualidad:

La Congregación pone al servicio de la iglesia el carisma MAR, compartiendo la espiritualidad que la caracteriza, enfatizando en:

  • El acompañamiento espiritual como medio de discernimiento de la voluntad de Dios para el fortalecimiento de la fe.
  • El estudio y profundización de la Sagrada Escritura, al estilo agustiniano.
  • La presentación de María como Madre de Consolación.
  • La oferta y disposición de lugares con características físicas particulares, diseñadas para propiciar el encuentro con Dios, consigo mismo, con los hermanos en un entorno de paz, tranquilidad, acogida y silencio.
  1. MARCO REFERENCIAL

 1.1 ANTECEDENTES

            La dimensión misionera de la congregación tiene su origen en la llamada que el Papa Pio XII, papa de las misiones, hace en la Iglesia para expandirse en la evangelización de los pueblos. Nuestras constituciones en el Nro. 76 ratifica que somos nacidas por carisma propio para una necesidad de evangelización.

            En el año de 1930, Mons. Francisco Javier Ochoa, O.A.R., busca entre las Agustinas Recoletas Contemplativas de España, hermanas que estén dispuestas a colaborar activamente en la misión de Kweiteh Fu (China), encomendada a los Agustinos Recoletos. Emprenden esta tarea las madres Esperanza Ayerbe de La Cruz, María Ángeles García de San Rafael y Carmela Ruiz de San Agustín.

            En el año 1935, respondiendo al pedido de Mons. Ignacio Martínez, O.A.R de diversos conventos de Agustinas Recoletas contemplativas de España, salen a trabajar a la misión de Lábrea (Brasil), las Madres Adelaida Miguel de la Transfiguración, María Díez Ulzurrun del Sagrario y Vicenta Fernández del Buen Consejo.

            En 1940, las Madres Esperanza y Carmela regresan a España con el fin de abrir un noviciado para formar hermanas para la misión. Ante la imposibilidad de enviar neoprofesas a China, por motivo de la guerra, abren casas en España y Colombia. Respondiendo a los desafios presentados a lo largo de esta historia, la Congregación está presente en 10 países. (China, España, Brasil, Colombia, Venezuela, Argentina, Ecuador México, Cuba y Peru).

    

1.2 RECORRIDO HISTÓRICO

            A lo largo de la historia se ha ido respondiendo a las necessidades de la iglesia y a los signos de los tiempos optando por lugares y situaciones de vanguardia como:

  • España: Misión ad gentes en China. Impulso misionero a otros países.
  • Brasil: Lábrea, Islas de las Flores, “Curvas do Purus”, Fortaleza.
  • Colombia: Llanos de Casanare, Puerto Merizalde, Tumaco, Bochica, Barraquilla.
  • Venezuela: Vicaría paroquial san Agustín.
  • Argentina: Inserción en el barrio Monte Chingolo
  • Ecuador: Guamote
  • Cuba: Morón
  • Perú: Cochabamba

2 – PRINCIPIOS

            Nuestro ser misionero nos anima e impulsa personal y comunitariamente al anuncio explícito de Cristo (CC 79).

            Nuestro carácter misionero nos exige una total disponibilidad de nuestra persona a fin de procurar que la Iglesia muestre cada día mejor a Cristo entre fieles e infieles, anunciando su mensaje de salvación y repartiendo su bondad y sus consuelos a las gentes más necesitadas (CC 4).

            La fuente de nuestro dinamismo misionero es la unión vital con Cristo en la oración, la vivencia comunitaria de todo nuestro ser y las necesidades que descubrimos en la realidad concreta. María, por su unión con Cristo, es modelo necesario de nuestra espiritualidad y acción misionera (CC 77).

            Como comunidad misionera somos signo de unidad y nos hacemos responsables de manisfestar a todos los cristianos este testimonio, siendo así fuente de evangelización para todos los hombres (CC 78).

De aquí se derivan los siguientes principios:

  1. Ser comunidad cristiana y hacer comunidad cristiana (Hc 2, 39-42)

            Nuestro primer campo de evangelización es la propia comunidad en su búsqueda constante de unidad y caridad. Ella anuncia a Cristo mediante este testimonio (CC 78).

            Una de las líneas maestras que nos pone el Directorio para realizar nuestra labor misionera en el numeral 47 ítems 3 es “Evangelizar desde, y para la comunión, fomentando la dimensión comunitaria de la evangelización, a partir de la realidad concreta de la comunidad local; promoviendo la participación de todos a fin de crear una auténtica comunidad cristiana dotada de los diferentes ministerios y vocaciones y de nuevos agentes de comunión y participación, dinamizando así la vocación misionera de todo bautizado”.

            “Ninguna comunidad debe excusarse en entrar decididamente, con todas sus fuerzas, en los procesos constantes de renovación misionera y de abandonar estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe” (Cfr. D.Ap 365). “Estamos llamados a asumir una actitud de permanente conversión pastoral, que implica escuchar con atención y discernir” (D.Ap 366) ‘lo que el Espíritu está diciendo a las Iglesias’ (D.Ap 2,29). “A través de los signos de los tiempos en los que Dios se manifiesta” (D.Ap 366). “La conversión pastoral requiere que las comunidades eclesiales sean comunidades de discípulos misioneros en torno a Jesucristo, Maestro y Pastor. De allí, nace la actitud de participación de todos los fieles en la vida de las comunidades cristianas” (D.Ap apertura, diálogo y disponibilidad para promover la corresponsabilidad y 368). “La conversión pastoral de nuestras comunidades exige que se pase de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera” (D.Ap 370). “El proyecto pastoral de la Diócesis, camino de pastoral orgánica, debe ser una respuesta consciente, y eficaz para atender las exigencias del mundo de hoy” (D.Ap. 371).

            “Para la Nueva Evangelización y para llegar a que los bautizados vivan como auténticos discípulos y misioneros de Cristo, tenemos un medio privilegiado en las pequeñas comunidades eclesiales” (D.Ap. 307). “Son lugares de experiencia cristiana y evangelización que, en medio de la situación cultural que nos afecta, secularizada y hostil a la Iglesia, se hacen todavía mucho más necesarios” (D.Ap. 308).

            “Si se quieren pequeñas comunidades vivas y dinámicas, es necesario suscitar en ellas una espiritualidad sólida, basada en la Palabra de Dios, que las mantenga en plena comunión de vida e ideales con la Iglesia local” (D.Ap. 309). “Es preciso reanimar los procesos de formación de pequeñas comunidades, pues en ellas tenemos una fuente segura de vocaciones al sacerdocio, a la vida religiosa, a la vida laical con especial dedicación al apostolado” (D.Ap. 310).

  1. Formación humano Cristiana en todos nuestros campos

            “La dimensión misionera, elemento esencial de nuestra vocación, debe impregnar de forma teórico-práctica todo el proceso de nuestra formación. Con apertura total a la acción del Espíritu, buscamos la profundización en la Sagrada Escritura, la actualización para responder a las interpelaciones de la Iglesia y del mundo de hoy.

            Así nos proponemos lograr la disponibilidad, la responsabilidad, la capacidad de adaptación y de trabajo en equipo y la preocupación por la iglesia universal” (D.G. 54).

           “La promoción de la formación integral ha de tener como fin primero la educación en la Fe” (CC 85, e) y “la atención a la formación doctrinal, espiritual y pedagógica de catequistas”(CC 85,c).

            Se define también la catequesis como proceso de crecimiento en la comprensión de la fe y en la experiencia de la vida cristiana. Tiende a desarrollar la inteligencia del Misterio de Cristo a la luz de la Palabra, para que el hombre entero sea impregnado por ella; así el cristiano, transformado por la gracia se pone a seguir a Cristo y en la Iglesia aprende siempre a pensar, a juzgar y a actuar como Él y a esperar el cumplimiento definitivo de las Promesas. La necesidad de la catequesis es para todos aquellos que buscan un proceso contínuo de maduración en la fe y en distintas ocasiones de la vida, con nuevos métodos y que desemboque en la conversión, testimonio, celebración sacramental y construcción de la comunidad.

            Consideramos que el catequista es un fiel laico/a comprometido/a en la transmisión de los contenidos de la fe, sobre todo compartiendo con el otro la experiencia de Jesucristo muerto y resucitado, vivo y presente en la propia vida y en la vida de la comunidad. En la familia cristiana los primeros catequistas son los padres; ellos, al bautizar a sus hijos, se comprometen ante Dios y ante la comunidad cristiana, a educarlos en la fe de la Iglesia.

  1. Nuevas realidades, atención a otras pobrezas y agentes de evangelización

            “Realizamos nuestra labor misionera de acuerdo con las líneas maestras de la Congregación” (D.G.47).

            “Optando preferentemente por los lugares de misiones y por los puestos de vanguardia en las Iglesias locales, encarnándonos en la realidad del Pueblo, para abrir en su compañía nuevos caminos en el anuncio del evangelio”(D.G.47,1).

            “Evangelizando a todos desde los pobres, asumiendo la postura profética de Jesús que anuncia la justicia y la fraternidad, y realiza el reino como liberación y plenitud de vida y denuncia valores y estructuras ajenas al plan de Dios” (D.G.47,2).

            “Optando por grupos humanos, lugares y situaciones que, más se descuidan” (VC 63).

  1. Potenciar la Espíritualidad MAR

            Propia de la Congregación M.A.R, descrita en sus documentos fundacionales y explicada a través de su legislación, presente en sus Constituciones y Directorio General.

            Acogimos la decisión asumida por el XII capítulo general en este campo. En estos momentos se está implementando el proyecto CEMAR (Centro de Espiritualidad Misionera Agustina Recoleta), ubicado en el convento La Merced, en Colombia, basado en el carisma propio de la Congregación, con un enfoque mariano.

  1. Acompañar procesos de evangelización y experiencia de Dios

            Revisamos y evaluamos con frecuencia la labor misionera y desarrollamos el espíritu crítico a la luz del evangelio y del momento histórico, en continuo discernimiento de lo que se va proyectando en la evangelización.

            Formar es generar en las personas y en los grupos nuevas actitudes de vida y nuevas capacidades que les permitan ser, clarificar sus proyectos de vida, vivir en comunidad e intervenir eficazmente para la transformación de la realidad.

            En esta visión, la formación es un proceso de crecimiento, tanto personal como grupal y social, con metas claras a alcanzar y profundamente encarnado en las condiciones históricas y sociales en que se vive.

            A través de metodologías adecuadas se propone una formación en la acción y un acompañamiento donde se ofrezca al agente de pastoral la posibilidad de realizar una acción reflexionada y de tener una reflexión comprometida. La acción concreta en su labor docente o parroquial, en la universidad, en la familia, en el barrio es la mejor escuela de formación: se forma para la vida en la vida misma. La reflexión no es un momento separado de la acción.

            La pastoral requiere la presencia y la acción de agentes pastorales suficientemente capacitados para que puedan realizar un acompañamiento adecuado a los procesos de maduración de los destinatarios.

            La evaluación es una actividad programada de reflexión sobre la acción, basada en procedimientos sistemáticos de recolección, análisis e interpretación de información, con la finalidad de emitir juicios valorativos fundamentados y comunicables sobre las actividades, resultados e impactos de esa planificación y esos programas o proyectos, y formular recomendaciones para tomar decisiones que permitan ajustar la acción presente y mejorar la acción futura.

            El seguimiento es un procedimiento para evaluar regularmente la situación del plan, observando si las actividades se llevaron a cabo como fueron planeadas y si dieron los resultados esperados.

            En el acompañamiento personal, el objetivo es favorecer el proceso de personalización del acompañado en orden a la obediencia a Dios, cuyas mediaciones básicas son la relación-conversación y el discernimiento.

  1. Evangelización mariana desde Ntra. Madre de la Consolación

            “Presentar a María como madre, esperanza y consuelo de los que sufren y como luz que ilumina la evangelización siempre renovada” (D.G. 47,5).

3 – SUJETOS DE LA ACCIÓN MISIONERA

            A partir del Plan Estratégico las comunidades y proyectos fueron organizados de acuerdo con su finalidad.

  1. Comunidad al Servicio de Pastoral de la Iglesia Local – Shangqui – China.
  2. Comunidad al Servicio de Pastoral de la Iglesia Local – Las Gabias – España.
  3. Campamento Misionero – Granada – España
  4. Pastoral de las Curvas del Río Purus – Lábrea – Brasil.
  5. Hogar de niñas y hogar de adultos mayores – Barranquilla – Colombia.
  6. Comunidad al Servicio de Pastoral de la Iglesia Local – Guamote – Ecuador.
  7. Comunidad Parroquial – Querétaro – México.
  8. Comunidad al Servicio de Pastoral de la Iglesia Local – Morón – Cuba.
  9. Vicaría Parroquial San Agustín – Atapirire – Venezuela.
  10. Comunidad al Servicio de Pastoral de la Iglesia Local – Itabuna – Brasil.
  11. Proyecto de la Prelatura – Cochabamba – Perú.
  12. Acompañamiento a la Vereda El Convento – Trinidad – Casanare – Colombia.
  13. Proyecto CEMAR – Cali – Colombia.
  14. Proyecto del Seminario y Colegio Diocesano – Almería – España.
  15. Hogar Santa Mónica – Fortaleza – Brasil.
  16. Comunidad al Servicio de Pastoral de la Iglesia Local – Contagem – Brasil.
  17. Comunidad al Servicio de pastoral de la Iglesia Local – Caseros – Argentina.

4 – DOCUMENTOS DE REFERENCIA

  • Constituciones MAR
  • Directorio General
  • Determinaciones del XII Capítulo General
  • Plan Estratégico
  • Sagrada Escritura
  • Documentos de la Iglesia: Aparecida, Vita Consecrata, Evangelii Gadium
  1. MARCO OPERATIVO

            5.1 CLAVE DE VIDA (OBJETIVO GENERAL)

            Evangelizar a los pueblos o grupos humanos que, no creen en Cristo y en aquellos lugares donde aún no se ha enraizado la iglesia, y en donde necesita fortalecerse, con el fin de establecer comunidades cristianas autóctonas e iglesias locales dotadas de energía propia (CC. 9 a.b).

            Esta evangelización se llevará a cabo a través de los principios:

  1. Ser comunidad cristiana y hacer comunidad cristiana (Hc 2, 39-42).
  2. Formación humano cristiana en todos nuestros campos.
  3. Nuevas realidades, atención a otras pobrezas y agentes de evangelización.
  4. Potenciar la Espiritualidad MAR.
  5. Acompañar procesos de evangelización y experiencia de Dios.
  6. Evangelización mariana desde la advocación de Ntra. Madre de la Consolación.

6.0 OPCIONES CONGREGACIONALES

 

 

6. OPCIONES CONGREGACIONALES

 

7. ESTRATEGIAS

 

 

1. Revisar y ajustar en cada comunidad

su accion misionera desde los princípios de los estatutos.

1.1 Evalúa los proyectos asumidos en cada comunidad según los princípios establecidos.

 

1.2 Impulsa acciones para fortalecer o mejorar los proyectos.

Fortalece el grado de implicación de los agentes de pastoral (laicos y/o religiosas).

Realiza la animación misionera desde su comunidad.

       Incardina la comunidad cristiana en la iglesia local.

 

2. Promover nuevos proyectos de evangelización en lugares y situaciones de vanguardia.

Propicia nuevas experiencias vitales de contacto con la realidad.

 

Impulsa la participación en proyectos: intercongregacionales/eclesiales implicados en la defensa de la vida, los derechos humanos, la paz, la justicia, la atención a las nuevas pobrezas y la denuncia de los atropellos contra la dignidad de la persona.

 

3. Desarrollar un centro de espiritualidad, que ayude al crecimiento y profundización en la fe, desde nuestro carisma de Misioneras Agustinas Recoletas, en torno al Santuario mariano.

Ofrece a diferentes grupos poblacionales de Cali, formación y experiencia espiritual, desde nuestro carisma de Misioneras Agustinas recoletas.

Ofrece acompañamiento personal y comunitario en el discernimiento vocacional.

La comunidad religiosa proyecta su vivencia carismática en el proyecto CEMAR.

  1. ORGANIZACIÓN

 7.1 ESTRUCTURA

  1. El Secretariado está formado por las hermanas:

Consejera: Marlene Valani – Vitória – Brasil

Miembros del Secretariado:

-María Clara Crespo – Almería – España

-Simonia Natal – Caracas – Venezuela

-Claudia Milena Maldonado – Barranquilla – Colombia

-Marisol Sandoval – Guamote – Ecuador

-Isaura de Oliveira – Buenos Aires – Argentina

  1. Coordinadores de Proyectos

– Religiosas y laicos

  1. ASPECTOS METODOLÓGICOS ESENCIALES

 

  1. Fortalecer la actividad misionera de la congregación, para que por medio de ésta se puedan ir generando formas de trabajar en bien del más necesitado desde el contexto donde nos encontremos.

b.Tener en cuenta las experiencias metodológicas que en este momento son existosas y que pueden ayudar al momento de implementar un proyecto misionero: Sistema Integral de la Nueva Evangelización (SINE), Comunidades Eclesiales de Base, Comunidades Intercongregacionales, Planes Diocesanos de Evangelización, Santas Misiones, JAR, FRAMAR, y otros.

  1. Acordar un encuentro presencial con las hermanas del secretariado durante el sexenio.

 

  1. BIBLIOGRAFÍA
  • Constituciones MAR
  • Directorio General MAR
  • Determinaciones del XII Capítulo General – MAR
  • Plan Estratégico-MAR
  • Sagrada Escritura
  • Documentos de la Iglesia: Aparecida, Vita Consecrata, Evangelii Gadium