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LECTIO DIVINA- II DOMINGO DE ADVIENTO

LECTIO DIVINA- II DOMINGO DE ADVIENTO

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 3, 1-12

En aquel tiempo, se presentó Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea: «Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca.» A él se refería el profeta Isaías cuando dijo: Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos.

Juan tenía una túnica de pelos de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre. La gente de Jerusalén, de toda la Judea y de toda la región del Jordán iba a su encuentro, y se hacía bautizar por él en las aguas del Jordán, confesando sus pecados.

Al ver que muchos fariseos y saduceos se acercaban a recibir su bautismo, Juan les dijo:

«Raza de víboras, ¿quién les enseñó a escapar de la ira de Dios que se acerca? Produzcan el fruto de una sincera conversión, y no se contenten con decir: “Tenemos por padre a Abraham”. Porque yo les digo que de estas piedras Dios puede hacer surgir hijos de Abraham. El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles: el árbol que no produce buen fruto será cortado y arrojado al fuego.

Yo los bautizo con agua para que se conviertan; pero aquel que viene detrás de mí es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de quitarle las sandalias. El los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego. Tiene en su mano la horquilla y limpiará su era: recogerá su trigo en el granero y quemará la paja en un fuego inextinguible.»

Palabra del Señor.

¿QUÉ DICE EL TEXTO?

Durante el tiempo del l Adviento nos preparamos para la venida del Mesías. A esa llegada debía disponerse el pueblo de Israel. Toda esa espera y preparación se condensa, en el evangelio de este domingo, en la figura de Juan el Bautista. Todos los evangelios hablan de él, y relacionan los comienzos de la actividad de Jesús con su predicación y con su bautismo. Mateo es el que lo presenta con rasgos más cristianos, subrayando la continuidad entre ambos personajes. Hoy el Bautista el que aparentemente toma el centro de la escena, se presenta con su estilo de vida y con sus palabras, e invita a dirigir la mirada hacia el más fuerte que viene detrás de él. Según el evangelio del hoy, ¿qué proclamaba Juan Bautista en el desierto? ¿Os recuerda en algo el mensaje de Jesús según Mt 4,17?

Según Mateo, tanto Juan como Jesús y los apóstoles anuncian la llegada del Reinado de Dios con las mismas palabras. Pero el Reinado de Dios anunciado por el Bautista es diferente al de Jesús y los apóstoles, como muestran los diferentes bautismos que llevan a cabo. En una primera parte (Mt 3,1-6) el evangelista resume el mensaje y describe su misión, que tienen un marcado tinte escatológico, es decir, referente al tiempo final y definitivo. Juan aparece, con su predicación penitencial, como el profeta de un juicio definitivo e inminente.

La llegada inminente del Reinado inspira y condiciona el mensaje y el bautismo de conversión que Juan lleva a cabo en el desierto de Judá junto al Jordán. El evangelista Mateo presenta a Juan con una cita del profeta Isaías que anuncia el fin del castigo del destierro, porque el Señor viene. Por tanto, el Bautista es mensajero de buenas noticias. Además, lo muestra vestido como el profeta Elías (2 re 1,8), el que volverá a preparar el día del Señor. Así pues, Juan es el nuevo Elías, cuya presencia y palabras preceden al Mesías. Para preparar el camino al Señor el Bautista ofrece un bautismo de conversión. Su llamada es a la penitencia, porque el Reino de los Cielos exige un cambio. Urge la conversión ante el juicio definitivo e inminente de Dios.

En la segunda parte del pasaje de hoy (Mt 3,7-10), el Bautista pronuncia unas palabras muy duras para los fariseos y saduceos. Les recrimina por pensar que actuando así tienen salvoconducto ante el juicio definitivo. Su bautismo no se podía quedar en un simple rito. Ésa es la tentación que denuncia Juan a los fariseos y saduceos, que se creían perfectos hijos de Abraham por ser miembros de un pueblo o por defender doctrinas sobre Dios sin implicaciones vitales. La purificación externa del bautismo, pues, tenía que llevar aparejado un estilo de vida conforme a la voluntad de Dios. Para mostrar en qué consiste esa auténtica conversión utiliza la imagen del árbol que debe dar frutos. Su vitalidad se prueba por los frutos que da. Pero se trata de unos árboles que no tienen otra oportunidad. El hacha está esperando por si no dan frutos.

Las palabras finales (Mt 1,11-12) se refieren a Jesús y explican cómo Juan prepara el camino al Señor, insistiendo también en las diferencias entre ambos. La conversión aparece de nuevo aquí como un requisito para poder recibir a Jesús. Para ello se repiten algunas imágenes parecidas a las que el Bautista ha dirigido a los fariseos y saduceos. Se refieren, lo mismo que el fuego, al juicio que tendrá lugar al final de los tiempos. Pero también aparece la diferente concepción del Reinado de Dios por parte de Jesús, manifestada en el bautismo que es la puerta de acceso a ese Reinado. El bautismo de Juan es un rito que expresa la conversión ante el juicio, mientras que el de Jesús es de Espíritu Santo y fuego, imágenes que indican la incorporación activa a la misión de la Iglesia.

(Fuente. Tú tienes palabras de vida. Verbo divino).

SAN AGUSTÍN COMENTA

Mt 3, 1-12: El que es grano permanezca en la era, no se aleje de ella.

Y no os extrañe la muchedumbre de cristianos malos que llenan la iglesia, que comulgan del mismo altar, que alaban a grandes voces al obispo o al presbítero que encarecen las buenas costumbres; gracias a ellos, se cumple lo que predijo en el salmo quien nos ha congregado: Hice el anuncio y hablé; se multiplicaron en exceso. Pueden estar con nosotros en la Iglesia de este tiempo, pero no les será posible en aquella asamblea de santos que tendrá lugar después de la resurrección. La Iglesia de este tiempo es semejante a una era que tiene grano y paja mezclados, es decir, buenos y malos juntos; pero después del juicio tendrá solamente buenos sin malo alguno. Esta era contiene la mies sembrada por los apóstoles, regada hasta el presente por los buenos doctores que les han sucedido y no poco atribulada por las persecuciones de los enemigos, pero –y esto es lo único que queda– aún no purificada con la última bielda. Llegará, sin embargo, aquel al que se refieren las palabras del Símbolo, que habéis recitado: «De allí vendrá a juzgar a vivos y muertos», y, como dice el evangelio, tomará el bieldo en su mano y limpiará su era; reunirá su trigo en el granero y la paja la entregará a un fuego inextinguible.

Lo que estoy diciendo, escúchenlo también los bautizados tiempo atrás. El que es grano, gócese con temblor, permanezca en la era, no se aleje de ella. No intente desprenderse de lo que, a su juicio, es paja, puesto que, si desea separarse ahora de la paja, no podrá permanecer en la era, y, cuando llegue quien sabe separar sin equivocarse, no subirá al granero lo que no encuentre en la era. Los granos que ahora se han alejado de la era, en vano se ufanarán después de la espiga en que se criaron. Aquel granero se llenará y después quedará cerrado; la llama destruirá todo lo que quede fuera. Por tanto, amadísimos, el que es bueno soporte al malo; el que es malo imite al bueno. En esta era, efectivamente, los granos pueden volverse paja y, a su vez, de la paja originarse granos. Son cosas que acaecen a diario, hermanos míos; esta vida está llena de tormentos y consuelos. A diario caen y perecen quienes parecían buenos y, al revés, se convierten y recobran la vida quienes parecían malos. Dios no quiere la muerte del impío, sino que se convierta y viva.

Escuchadme, granos; oídme los que sois lo que quiero que seáis; escuchadme, granos. No os entristezca el estar mezclados con quienes son paja: no os acompañarán por siempre. ¿Cuánto os oprime la paja? Gracias a Dios, es liviana. Preocupémonos sólo de ser grano, y, por mucha que ella sea, no nos oprimirá. Pues Dios es fiel y no permitirá que seamos tentados por encima de nuestras fuerzas; al contrario, con la tentación dará también la salida para que podamos soportarla. Escúchenme también quienes son paja; escúchenme dondequiera que estén. No quiero que los haya aquí; no obstante, me dirigiré también a ellos por si acaso los hay. Escuchadme, pues, quienes sois paja, aunque, si me escucháis, ya no seréis paja. Escuchad, pues; séate de provecho la paciencia de Dios; que el contacto y la amonestación de los que son granos os conviertan en granos. No os falta la lluvia de la palabra de Dios; no sea improductivo en vosotros el campo de Dios. Reverdeced, pues; granad, madurad. Quien os sembró quiere encontrar espigas, no espinas.

Sermón 223,2

¿QUÉ ME DICE A MI EL TEXTO?

Juan lleva a cabo su anuncio mediante unas imágenes de juicio que manifiestan una determinada imagen de Dios. ¿Cuál es esa imagen? ¿Es la misma imagen de Dios que nos presenta Jesús?

“Está llegando el Reino de los Cielos”. ¿qué significa y qué lugar ocupa en mi vida todo lo concerniente al Reino?

“Voz del que grita en el desierto”. ¿Cómo puedo ser una voz que anuncie buenas noticias en medio de mi ambiente?

“dad frutos que prueben vuestra conversión”. ¿Qué frutos estoy dando en este momento de mi vida para que mi voz sea creíble y el Reino siga llegando?

¿QUÉ ME HACE DECIR EL TEXTO A DIOS?

Dame tu mano, Señor, y guíame hacia donde me necesiten.
Te ofrezco mi tiempo, mi esfuerzo, mis ganas de dar y de darme.
Quiero seguirte y ser capaz de dar todo por los otros.
Prepara mis manos, mi corazón y mi mente, para estar atento a los otros.
Para tener una mirada que sepa descubrir tu rostro vivo en los que sufren.
Para vivir abierto a tu llamada en los que están marginados.
Para encontrar tú presencia en los que nadie quiere ver.
Dios Bueno, que quieres el bien y la vida digna para todos, ayúdame a servirte en los demás, para vivir construyendo tu Reino.

ORACIÓN

Dios todopoderoso y rico en misericordia,
que nuestras ocupaciones cotidianas
no nos impidan acudir presurosos al encuentro de tu Hijo,
para que, guiados por tu sabiduría divina,
podamos gozar siempre de su compañía.
Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.

RECORDAR = PASAR POR EL CORAZÓN

RECORDAR = PASAR POR EL CORAZÓN

Bodas de Oro

Con amor eterno te he amado, Jr. 31,3

En clima de fraternidad y alegría celebramos el 15 de agosto, las Bodas de Oro de nuestras hermanas Esther Julia Manzano Mendoza y María Cecilia Gallardo Mejía, dentro de la gran solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María, la primera en dar el Sí al llamado de Dios y que nos invita a seguirla en nuestra disponibilidad a su voluntad.

En la Eucaristía, acto central del día, una buena representación de hermanas M.A.R. entramos en procesión a los acordes del canto ‘Qué detalle, Señor, has tenido conmigo’. Terminada la homilía, renovaron su entrega a Quien hace cincuenta años las llamó y las sigue cautivando por su fidelidad y misericordia. Ese es nuestro Dios, el que mantiene su fidelidad a pesar de nuestra miseria y falta de correspondencia. Por eso, ellas lo siguen aceptando como modelo de su vida de misioneras agustinas recoletas y dejan nuevamente en sus manos lo que será el futuro de sus vidas.

Las acompañaron también un nutrido número de familiares y amigos que a lo largo de sus vidas las han visto crecer en la entrega generosa al amor de Dios desde la misión en los lugares donde les ha correspondido realizarla.

Días antes, pudimos compartir con Esther Julia en comunidad, su experiencia en Cuba. Son 32 años al servicio de los hermanos en esta Isla donde la situación social impuesta por el régimen político reinante, mantiene a la gente con dificultad para adquirir los medios necesarios de subsistencia. Grande es el Señor que permite el mutuo compartir de las hermanas con quienes las rodean; las necesidades de unas se hacen necesidades de todos. Es un llamado a nosotras que, gozando de todas las comodidades, nos quejamos de naderías que nos debe llevar a pedir perdón y a ser agradecidas por todo cuanto tenemos sin mayores esfuerzos. Dios continúe bendiciendo a nuestras hermanas y a quienes con ellas sienten el peso de la injustica social reinante en ese lugar de misión.

Nos alegramos de haber podido acogerlas y compartir con ellas en nuestra comunidad, de celebrar fechas significativas haciendo propias sus alegrías, experiencias y anhelos.

 

                                                               Hna. Ana Joaquina Mariño W.

                                                                               M.A.R.

 

 

 

 

‟PARA QUE SEAN MIS TESTIGOS”

‟PARA QUE SEAN MIS TESTIGOS”

El mes de octubre es especial ya que es el mes Misionero, el mes de la Biblia y el mes del Rosario, es por eso que en la Vicaría Parroquial San Agustín organizamos actividades relativas a estas celebraciones.

La primera de ellas fue congregar todos los viernes a las personas en alguno de los sectores del pueblo para compartir con ellos una reflexión bíblica a cargo de uno de los jóvenes misioneros del grupo JESE de Atapirire, posteriormente teníamos el rezo del rosario y terminábamos compartiendo un rato en comunidad.

El jueves 20 de octubre realizamos una Hora Santa con el tema del DOMUND ‟ Misioneros con Espíritu hasta los confines de la tierra, para que sean mis testigos”, fue un momento significativo para los asistentes, en ambiente de oración y comunión con la Iglesia oramos por los misioneros en el mundo y sus misiones. Los jóvenes colaboraron con la decoración para dicha actividad.

El sábado 22 de octubre los jóvenes de confirmación y el grupo JESE llegaron a la iglesia por la mañana para preparar junto con la Hna. Miriam Horta el Rosario misionero programado para la tarde, fue una mañana de trabajo para tener todo listo, cada quien ayudó en algo. Ya por la tarde non congregamos al frente de la iglesia de Atapirire, una vez más oramos juntos por los misioneros en el mundo, cantamos, nos divertimos y compartimos la alegría de estar llenos del Espíritu Santo que nos capacita para ser los testigos de Jesús hasta los confines de la tierra.

Agradecemos a Dios por estas experiencias, por el caminar de la misión en Atapirire, Venezuela y por la acción del Espíritu en la Iglesia.

Comunidad Vicaría Parroquial San Agustín

LECTIO DIVINA- I DOMINGO DE ADVIENTO

LECTIO DIVINA- I DOMINGO DE ADVIENTO

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 24, 37-44

En aquél tiempo Jesús dijo a sus discípulos:

Cuando venga el Hijo del hombre, sucederá como en tiempos de Noé. En los días que precedieron al diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta que Noé entró en el arca; y no sospechaban nada, hasta que llegó el diluvio y los arrastró a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre. De dos hombres que estén en el campo, uno será llevado y el otro dejado. De dos mujeres que estén moliendo, una será llevada y la otra dejada.

Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor.
Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, velaría y no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada.

Palabra del Señor.

¿QUÉ DICE EL TEXTO?

Los discípulos se acercan a Jesús, que está sentado en posición de enseñar, y le preguntan cuándo y cómo sucederá el fin de los tiempos. Estas preguntas muestran la preocupación de la segunda generación cristiana, a la que pertenece la comunidad de Mateo (70-100  d. C.). en esta comunidad se empiezan a comprobar signos de abandono, rutina y dejadez ante el retraso de la esperada llegada de Jesús en gloria. Además, en medio de Judea han ocurrido sucesos que muchos identificaban con los del fin de los tiempos, como son la guerra contra Roma y la destrucción del templo de Jerusalén.  Frente a estas inquietudes, Jesús responde que lo más importante no es tanto el momento y el modo cuanto cómo deben esperar ese momento. Para ello echa mano de dos parábolas. En la primera (Mt 24, 37-42) se recuerda cómo Dios vino en forma inesperada en tiempos de Noé.

Jesús comienza hablando de Noé para poner la atención en el comportamiento que vivieron antes del diluvio y la actitud que reflejan sus obras. Seguían su ritmo de vida normal. No percibían la acción de Dios en la cotidianeidad de sus vidas. Nadie conocía ni preveía el diluvio y no se preparaban para este acontecimiento. Ante la llegada de Cristo hay que esperar vigilantes. No se puede vivir despreocupadamente, como si nada fuese a ocurrir. La segunda parábola (Mt 24, 43-44) nos presenta al ladrón que llega en medio de la noche. Como en la primera parábola, la del ladrón insiste en la hora también desconocida. Una serie de datos empujan a tomar mayores medidas de atención: el ladrón actúa con nocturnidad, sin previo aviso y a la hora menos pensada. ¿Qué es lo que quiere resaltar Mateo así? ¿Tiene alguna relación con lo que acaba de decir sobre el día de Noé? ¿Qué exhortaciones se desprenden al final de estas parábolas?

Recurriendo al comportamiento de los contemporáneos de Noé y a la imagen del ladrón se subraya que no se sabe cuándo vendrá Jesús, el Hijo del hombre. Cada una de estas dos partes termina con una exhortación. Los discípulos de Jesús tienen que estar atentos y preparados siempre, precisamente porque no saben cuándo sucederán estas cosas. Desde el punto de vista del evangelista, esto es lo más importante. En ambos casos se trata de una advertencia que sigue siendo actual para todos nosotros: ¡Velad! ¡Estad preparados!

(Fuente: Tú tienes palabras de vida, Verbo Divino).

SAN AGUSTÍN COMENTA

Lc 24, 37-44: Todo estado de vida en la Iglesia cuenta con personas que fingen

Con razón, queridos hermanos, hallamos en el Evangelio del Señor aquella sublime sentencia salida de sus labios: Estarán dos en el campo; se tomará a uno, y se dejará al otro. Estarán dos mujeres moliendo: una será tomada y la otra dejada. Estarán dos en lecho descansando: uno será tomado, y el otro dejado. ¿Qué significa estarán dos en el campo? Lo dice el Apóstol: Yo planté, Apolo regó; pero el crecimiento lo dio Dios. Sois agricultura de Dios. Trabajamos en el campo. Los que están en el campo son los clérigos; de ellos se tomará a uno y se dejará a otro. Se tomará al bueno y se dejará al malo. Las dos mujeres que están moliendo, simbolizan al pueblo. ¿Por qué se dice que están moliendo? Porque, sometidas al mundo, están como retenidas por la piedra del molino en el trabajo de las cosas temporales, y de allí una será tomada y otra dejada. ¿Quién será tomado? El que obra bien y atiende a las necesidades de los siervos de Dios y a la indigencia de los pobres; el que es fiel en la alabanza, y está firme en la alegría de la esperanza, y se entrega de lleno a Dios, a nadie desea mal, y ama cuanto puede no sólo a los amigos, sino también a los enemigos, y no conoce a otra mujer fuera de la suya; y la mujer a otro varón fuera del suyo; ésta, pues, será tomada estando en el molino; mas la que sea de distinta condición, ha de ser abandonada.

Otros, por el contrario, dicen: “anhelamos el descanso, a nadie queremos soportar; nos apartaremos del pueblo, pues nos conviene vivir en cierto sosiego”. Si buscas el descanso, buscas como el lecho, sin preocupación alguna. También de aquí uno será tomado y otro dejado. Que nadie os engañe, hermanos, sabed que toda profesión en la Iglesia cuenta con obreros falsos. No he dicho que todo hombre es falso, sino que en toda profesión se encuentran individuos falsos. Hay cristianos malos; pero también los hay buenos. Tú ves a muchos malos, pero son paja y no permiten que te acerques a los granos; también allí hay granos. Acércate, palpa, remueve, explora, aplica la criba del juicio. Encontrarás monjas indisciplinadas. ¿Habrá de ser, por eso, censurado el estado religioso? Muchas no permanecen en sus casas; corretean por las ajenas, son curiosas, hablan lo que no conviene. Son soberbias, parlanchinas y borrachas; y aunque sean vírgenes, ¿de qué les sirve la integridad y pureza de la carne, si tienen un alma corrompida? Mejor es el humilde matrimonio que la virginidad soberbia, pues, casadas no tendrán título de qué engreírse, y sí freno por el que serán gobernadas. Pero ¿Porque haya vírgenes malas, habremos de condenar a las santas de cuerpo y espíritu? ¿O por estas dignas de alabanza nos veremos obligados a alabar a las indignas? De todas partes se toma a uno y se deja al otro.

Comentario al salmo 99, 13

¿QUÉ ME DICE A MI EL TEXTO?

Ante el inicio del Adviento y ante este evangelio, ¿qué aspectos de la fe se iluminan?

El Señor viene como un ladrón en la noche: ¿Cómo entiendo y experimento su venida en mi vida cotidiana?

“Velad, porque no sabéis qué día llegará vuestro Señor”: ¿Qué significa para mi vigilar y estar preparado para la venida de Jesús? ¿A qué cosas he de prestar atención para concretar estas actitudes en mi vida cotidiana?

La venida del Hijo del hombre es imprevisible pero segura. ¿Me angustia pensar en la venida del Hijo del hombre? ¿Por qué?

¿QUÉ ME HACE DECIR EL TEXTO A DIOS?

Despiértanos, Señor, socórrenos con tu fuerza líbranos de lo que nos frena y apresura nuestra felicidad.
Enséñanos a construir tu reino, a inventar una vida compartiendo, a trabajar aportando lo mejor,
y a complementarnos y apoyarnos.
Abre las puertas de nuestro pueblo para que sea un lugar de justicia, para que reine la igualdad entre todos, tratando al otro como nos gusta que nos traten.
Impúlsanos a construir sobre el amor, mantennos en comunicación contigo, que vivamos en verdadera amistad.
No permitas que nos cansemos y olvidemos tus sueños sobre nosotros.
Que caminemos hacia la felicidad, que no es otra que vivir contigo. amén

ORACIÓN

Dios todopoderoso y eterno,
te rogamos que la práctica de las buenas obras
nos permita salir al encuentro de tu Hijo
que viene hacia nosotros,
para que merezcamos estar en el Reino de los cielos junto a Él.
Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo,
y es Dios, por los siglos de los siglos.

GRACIAS ARCORES

GRACIAS ARCORES

Trabajamos con madres adolescentes y jóvenes estudiantes, acompañando y conociendo su realidad personal, su entorno familiar. Gracias a la ayuda de ARCORES es un reto poder servir a estas mujeres que tanto nos necesitan.

Este trabajo se realiza en equipo, compartimos temas, talleres que ayudan a madres adolescentes, como cuidar su salud y construir un futuro saludable, valorarse a sí mismo y el control de la toma de decisiones en la propia vida.

Las madres reciben apoyo psicológico para que sean capaces de resolver conflictos, entender sus propios problemas y emociones. Mediante capacitaciones, fortalciendo sus aptitudes, fortalecen sus capacidades, confianza, para impulsar cambios positivos en las situaciones en las que viven, las madres adolescentes y así puedan resolver conflictos con otras personas.

Realmente es de gran ayuda que ARCORES otorgue becas a las chicas indígenas.  Ya que somos muchas las chicas indigenas que no  tenemos la posibilidad económica para seguir los estudios, y en ocasiones simplemente hay que dejar de estudiar, una beca es la oportunidad de seguir en la lucha por lograr los objetivos; las jóvenes muestran su agradecimiento; quienes quieren alcanzar sus metas luchan a diario para lograrlo.

De hecho, como madres adolescentes y jóvenes indígenas que reciben las becas, éste ha sido el primer espacio donde sienten que pueden hablar libremente de los temas que les preocupan y también es un espacio seguro que propicia el diálogo y la escucha.

María Lorenza Cuji, GUAMOTE

LA SAVIA QUE DA VIDA

LA SAVIA QUE DA VIDA

Actualmente vivo en España, les quiero compartir que antes de llegar aquí no había visto nunca una viña, llegué en invierno, y en ese entonces estaba sin hojas, como muerta; sin embargo, en primavera empezó a renacer, me di cuenta que las ramas que le van brotando se agarran fuerte de donde pueden hacerlo, evitando morirse por falta de savia.

Al ver esto, me recordó el Evangelio en donde Jesús nos dice que si no permanecemos en Él, no daremos fruto; podemos unirnos o agarrarnos de muchas cosas que en el momento nos dan felicidad y alegría, pero como no viene del Señor esa alegría se acaba y no da fruto, si nos unimos a Jesús que es la verdadera savia, y el que da la vida eterna, entonces dará mucho fruto como la vid.

Y tu ¿de dónde o de quien estas unido?

Yessica Victoria, MAR

Ser Misioneras

Ser Agustinas

Ser Recoletas

Un mensaje para ti

MAESTRO DE LA COMPASIÓN

MAESTRO DE LA COMPASIÓN

Quiero compartir lo que para mí ha significado vivir la experiencia del retiro espiritual de “Amor Compasivo” a la luz del Evangelio en el encuentro con Jesús. Él que es compasivo, misericordioso y en su gran amor nos enseña a ser compasivos, primero con nosotros mismos para luego poderlo ser con los demás.

El primer paso es conocernos, sobre todo reconocer nuestra historia, aceptarla con todo lo que significa, sombras, luces, y heridas que muchas veces han marcado y que vamos arrastrando en todo el camino de nuestra vida. En las charlas que tuvimos, nos hablaron sobre las cinco heridas: rechazo, abandono, traición, humillación e injusticia. Esto para ayudarnos a clarificar qué pasos estamos dando en el presente, y qué pasos hemos dado.
Las heridas que nos marcan en nuestra infancia, otras en la adolescencia o juventud, en la actualidad no nos dejan ser libres, felices, espontáneos, creativos, porque nuestro niño interior puede estar limitado por un recuerdo que lo lastimó mucho y que necesita ser sanado. Para esto, es necesario poder escucharnos, escuchar nuestro niño interior y así comprender las actitudes, sentimientos o reacciones ante ciertas situaciones que nos pueden afectar en el día a día y que no van en concordancia con nuestro “yo adulto”.

Necesitamos aprender a ser compasivos. En la parábola del Hijo pródigo, o también conocido como el Padre misericordioso, muchas veces nos vemos como este hijo, que regresa a su Padre, por otro lado, también podríamos vernos como el hijo mayor que rechaza la idea de ser compasivo con el que se fue y malgastó la herencia del Padre y juzga a su hermano.

Es importante fijarnos en cómo el Padre abre sus brazos a su hijo para recibirlo a pesar de sus equivocaciones, el Padre es ejemplo para poder ser compasivos con nosotros, comprendernos y acogernos y no juzgarnos por las equivocaciones, así iniciamos a ser primero compasivos con nosotros mismos para luego serlo con los demás. Enseñanza que nos da Jesús en relato de las parábolas.

Podemos ser compasivos con nuestra historia personal, acoger nuestro niño interior que siendo libre es que podemos ser alegres, felices, creativos, espontáneos, libres para hacer el bien, sanos para saber ver al otro, ver la gracia de Dios Padre en cada momento de vida que nos concede.

Novicia Mar Juana Rosario Toc Rosales

CORAZÓN MISIONERO

CORAZÓN MISIONERO

Como el padre me envió así también yo os envió (jn 20,21)

Escuchando la voz del Señor que nos envía a la misión, con corazón disponible es que podremos hacer lo que nos pide, experimentando el gozo en obedecer como Él obedeció al Padre, haciendo todo por amor, que es lo que da sentido a la vida en toda misión.

Se trata pues, de continuar con la misión de Jesús; así como Él caminó entre nosotros haciendo el bien, así nosotros también debemos caminar junto al pueblo, cumpliendo fielmente su mandato y siguiendo su ejemplo, caminar juntos hacia una misma meta: La vida eterna.

Novicia MAR Juana Rosario Toc Rosales

ALEGRAOS

ALEGRAOS

Cuando el gozo es de muchos, aun en los particulares es más abundante, por enfervorizarse y encenderse unos con otros (C 8,4,9) San Agustín

La comunidad es un espacio de crecimiento en todos los sentidos, es decir, la persona que vive en comunión con los demás gana más de lo que ya tiene, gana más alegría, más libertad, más experiencias, más historias, más fe, mas esperanza, ya que la vida compartida se hace una en todas, de modo que todas crecen juntas.

San Agustín al formar comunidad desea que todos vivan en una sola alma y un solo corazón dirigidos hacia Dios, fruto de esa unión de los corazones es la alegría. Que por señal es una de nuestras virtudes, está enraizada en el corazón de aquel que sabe amar generosamente, que responde al señor con todo lo que tiene y que confía plenamente en su voluntad y su gracia. La alegría es un regalo del Señor a sus hijos.

Teniendo alegría, fácilmente se sobrellevan las penas. San Pablo en la carta a los Filipenses dice Alegraos siempre en el Señor; os lo repito, alegraos.”, eso lo dice estando en medio a los sufrimientos, estaba en la cárcel, y aun estando allí exhorta a la comunidad a estar siempre alegres en el Señor, luego la alegría verdadera y duradera viene de Dios, y eso lo comprueba San Pablo y, junto con él, tantos hombres y mujeres que entregaron sus vidas enteramente al servicio del Señor.

Eduarda Bento, Novicia MAR