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ESTATUTOS DEL SECRETARIADO ATENCIÓN A HERMANAS MAYORES Y ENFERMAS

Antecedentes

Marco Referencial

Marco Operativo

ORGANIZACIÓN

1) LOS RELIGIOSOS ANCIANOS (1)

            Una de las situaciones en las que la vida comunitaria se encuentra hoy con mayor frecuencia es el progresivo aumento de la edad de sus miembros. El envejecimiento ha adquirido un relieve especial tanto por la disminución de nuevas vocaciones como por los progresos de la medicina.

           Para la comunidad este hecho comporta, por un lado, la preocupación de acoger y valorar en su seno la presencia y los servicios que los hermanos y hermanas ancianos pueden ofrecer; y, por otro, la atención que se ha de poner en procurar, fraternalmente y según el estilo de vida consagrada, los medios de asistencia espiritual y material que los ancianos necesitan.

            La presencia de personas ancianas en las comunidades puede ser muy positiva. Un religioso anciano que no se deja vencer por los achaques y por los límites de la edad, sino que mantiene viva la alegría, el amor y la esperanza, es un apoyo de valor incalculable para los jóvenes. Su testimonio, sabiduría y oración constituyen un estímulo permanente en su camino espiritual y apostólico. Por otra parte, un religioso que se preocupa de sus hermanos ancianos ofrece credibilidad evangélica a su instituto como “verdadera familia reunida en el nombre del Señor”.

            Es oportuno que también las personas consagradas se preparen desde mucho antes a saber envejecer y a prolongar el tiempo “activo”, aprendiendo a descubrir su nuevo modo de construir comunidad y de colaborar en la misión común, a través de la capacidad de responder positivamente a los desafíos del propio envejecimiento, con interés espiritual y cultural, con la oración y trabajando mientras puedan prestar su servicio, aunque sea limitado. Los superiores organicen cursos y encuentros en orden a una preparación personal y a una valorización, lo más prolongada posible, en los normales ambientes de trabajo.

            En el caso de que estas personas lleguen a no valerse por sí mismas, o tuvieran necesidad de cuidados especiales, aun cuando el cuidado sanitario lo presten los seglares, el instituto deberá procurar, con gran esmero, animarlas para que las personas se sientan presentes en la vida del instituto, partícipes de su misión, comprometidas en su dinamismo apostólico, alentadas en la soledad, animadas en el sufrimiento. Estas personas, en efecto, no sólo no abandonan la misión, sino que están en su mismo corazón y en ella participan de una forma nueva y más eficaz.

            Su fecundidad, aunque invisible, no es inferior a la de las comunidades más activas. Más aún, éstas reciben fuerza y fecundidad de la oración, del sufrimiento y de la aparente inutilidad de aquellas. La misión tiene necesidad de ambas, y los frutos se manifestarán cuando venga el Señor en la gloria con sus ángeles.

 2) EL MODELO DE ENVEJECIMIENTO Y SUS CONSECUENCIAS (2)

            La situación que encontramos en muchas “enfermerías” o comunidades de religiosos mayores depende mucho del modelo de envejecimiento que se tenga. Algunos religiosos comparten un modelo social de envejecimiento que lo considera como algo triste y muy negativo. Es un modelo antiguo que se intenta superar, pero todavía muy extendido. Quien comparte esta visión, lo más probable es que lo manifieste en los siguientes comportamientos:

IDENTICAR TRES PROBLEMAS PRINCIPALES EN LAS COMUNIDADES DE RELIGIOSOS MAYORES: el individualismo, el aislamiento y la pasividad”:

  • Abandono personal, con conductas pasivas, pereza y hábitos poco saludables.
  • Desinterés mental, que conlleva apatía, aburrimiento y tristeza.
  • El aislamiento personal que fomenta soledad, incomunicación y desinterés por las relaciones grupales.
  • Pesimismo, irritabilidad, instalación en la queja y la crítica excesiva.

En preguntas realizadas a religiosos en diferentes cursos de formación ha habido un gran porcentaje de coincidencia en identificar tres problemas principales en las comunidades de religiosos mayores: el individualismo, el aislamiento y la pasividad. Puede ser un síntoma de varias cosas, pero también puede responder a tener interiorizado este modelo negativo del hecho de envejecer. Gestionar el cuidado a los religiosos mayores es difícil cuando nos encontramos con comunidades con un número importante de miembros compartiendo esta visión.

            Pero también hay un modelo positivo del envejecimiento. Este modelo se fundamenta en que envejecer bien es posible y depende de uno mismo. Requiere seguir convencidos de que la actividad es un aspecto relevante en la vida. Esto es lo que queremos decir cuando hablamos de “envejecimiento activo”. Activo para conservar la vitalidad, activo para sentirse útil, activo para participar en la vida social.

            Activo como persona, activo como grupo de mayores dentro de la congregación (aun estando enfermos).

La Organización Mundial de la Salud define así el Envejecimiento Activo:

Es el proceso de optimización de las oportunidades en relación con la salud, la participación y la seguridad para mejorar la calidad de vida a medida que se envejece. Permite a las personas desplegar el potencial de bienestar físico, social y mental a lo largo de todo el ciclo vital y participar en la sociedad de acuerdo con sus necesidades, deseos y capacidades, mientras se les proporciona protección, seguridad y cuidado adecuados cuando necesitan asistencia.

            En definitiva, es un modelo que se centra en las fortalezas y oportunidades en la vejez y no tanto en las carencias y debilidades. Cuando uno mismo tiene esta percepción del envejecimiento, el hecho de tener problemas de salud y necesitar de cuidados asistenciales (salvo en situaciones extremas) no le impide trabajar sobre sus capacidades preservadas y optimizar todas las oportunidades que la vida le brinda. Aunque esto requiere que el superior de la comunidad de mayores y las curias generales, crean sinceramente en este modelo de envejecimiento y tomen las decisiones operativas coherentes con este enfoque.

             “Cosas de la vejez. Sigo teniendo muchas músicas en el alma y muchas notas en el corazón, pero ya no soy capaz de dirigir una orquesta. Dios me ha dado la claridad de mente y espíritu despierto, pero el cuerpo ya no acompaña. No lamento lo que no puedo hacer, hago todo lo que puedo en esta situación. Puedo arrastrar los pies, no quiero arrastrar el espíritu, ni quiero que mi espíritu camine en silla de ruedas”(3).

1) HISTORIA

La congregación MAR, no cuenta con una trayectoria organizativa en este aspecto de atención a las hermanas mayores y enfermas. En los últimos capítulos generales y provinciales, se ha ido viendo la necesidad de atender a estos grupos de hermanas, grupo cada vez más creciente.

            Ha sido en el XII Capítulo General del año 2017, donde se ha determinado, crear una consejería para atender a las hermanas mayores y que operacionalice el plan estratégico presentado por el equipo dinamizador y asumido en el capítulo general, para su puesta en práctica.

            Desde hace unos años en España y Colombia se ha destinado una casa para la atención a este grupo de hermanas, demandándonos la contratación de personal laico para su cuidado y servicio, conllevando a la adaptación física de las casas. Estos esfuerzos no son suficientes para su atención integral, ello demanda la definición de criterios y líneas de acción para llevar el proceso integral al que deseamos lograr.

            Somos conscientes de que las hermanas mayores y enfermas son una riqueza en nuestra congregación, nos vivencian a Jesús sufriente, y sus cuerpos limitados ya sin fuerzas, son un testimonio de vida dedicada al seguimiento de Jesús y a la extensión de su Reino en la congregación de MISIONERAS AGUSTINAS RECOLETAS.

            A estas hermanas queremos ofrecerle una calidad de vida acorde con el Evangelio, que les permita continuar siendo parte activa de la congregación, atendiendo las condiciones que presentan de manera integral, para que ellas puedan aportar a la congregación el testimonio carismático al que están llamadas.

            Para esto es necesario continuar con el propósito de no escatimar esfuerzos en el servicio y cuidados a todas sus necesidades, físicas y espirituales.

            La opción hecha por el XII Capítulo General, de designar un secretariado general para que con los distintos equipos de los Países atiendan el desafío que nos plantea la realidad de nuestras hermanas mayores y enfermas nos lleva a elaborar el proyecto de acuerdo a los lineamientos ya definidos.

2) PRINCIPIOS: NUESTRA PUESTA, MOTIVACIONES Y ELEMENTOS PROPIOS DE NUESTRA ENTIDAD

ESTE SECRETARIADO EN SU SER, QUIERE RESPONDER
  • COMO MISIONERAS, queremos impulsar el cultivo de la caridad en nuestras comunidades, “a cuyo impulso, nos ordenamos al servicio de Dios en la Iglesia”(4); atendiendo esmeradamente a nuestras hermanas que por su condición de edad y salud requieren de nuestro cuidado, para que desde su estado puedan seguir testimoniando a Cristo.
  • COMO AGUSTINAS, queremos responder desde nuestro ser misionero “nuestro primer campo de evangelización es la propia comunidad, en su búsqueda constante de unidad y caridad”(5). La Iglesia nos invita a ser signo desde la vida consagrada, a ofrecer el cuidado de los mayores y enfermos como parte importante de la vida fraterna. Marca la importancia de su testimonio como una expresión de la misión que continúa siendo válida y meritoria, aunque no sea de forma activa(6).
  • COMO RECOLETAS, queremos que nuestras hermanas sigan siendo mujeres de oración desde sus dolencias y demencias. Hacemos referencia a las palabras del papa Francisco a los sacerdotes y religiosos mayores en cuya homilía dice: “… La potencia de Dios se puede revelar en la edad senil, incluso cuando ésta se ve marcada por límites y dificultades. «Dios ha escogido lo que el mundo considera necio para confundir a los sabios; ha elegido lo que el mundo considera débil para confundir a los fuertes; ha escogido lo vil, lo despreciable, lo que no es nada a los ojos del mundo para anular a quienes creen que son algo. De este modo, nadie puede presumir delante de Dios» (1 Cor 1, 27-28)”. Así pretendemos, incentivar a las hermanas a vivir su vocación a través de su oración asidua, aceptación paciente de su propia condición y a ser guía de oración y acompañamiento espiritual(7).
ESTE SECRETARIADO EN SU HACER, se propone:
  • Dar respuesta a los desafíos, desarrollando las estrategias expresadas en el plan estratégico presentado en el capítulo general para las comunidades de atención a hermanas mayores y enfermas:

Desafíos

Estrategias
1. El proyecto de atención integral a las hermanas mayores y enfermas realizado para que se sientan miembros vivos y activos en la congregación desde su situación limitada.

1.1. Elaboramos un proyecto para las comunidades de atención a las hermanas mayores y enfermas.

1.2. Elaboramos criterios para las comunidades donde hay hermanas

2. Hacemos seguimiento a los procesos de las comunidades que atienden a hermanas mayores.

 

2.1. Evaluamos periódicamente los proyectos asumidos en cada comunidad según los criterios establecidos.

2.2. Impulsamos acciones para fortalecer o mejorar los proyectos comunitarios.

2.3. Realizamos acompañamiento personalizado.

3. Contamos con religiosas y laicos preparados en atención a personas mayores y enfermas.

3.1. Fomentamos la preparación y actualización de las hermanas y laicos en el área de salud y gerontología.

3) SUJETOS DE LA ACCIÓN

3.1) Estadística

Realidad del número de hermanas mayores. Estadística, según edad y distribución en las jurisdicciones al año 2017.

Rango

P. N.S.C. P. S.A. P.S.R.C. V.P.S.M G.G. Total

20-29

8 2 1    

11

30-39

14 1      

15

40-49

20 4 5 3 ‘1’ 1

33

50-59

5 8 7 3 2 25

60-69

7 6 1 1 3

18

70-79

8 13 14 6 1

42

80-89

19 21 4 3  

47

90…     9    4     1 (1) 14 (1)

TOTALES

90 58 33 16 ‘1’ 8 (1)

205 (1)

3.2) Realidad a la que se desea atender

Ante la realidad arriba citada y sintiendo la necesidad de una revitalización de nuestro carisma, es importante atender este grupo de hermanas, que requieren procesos formativos, físicos, lúdicos y carismáticos, dando soporte a esta etapa de su vida.

            Recogiendo las palabras del papa en VC “ellos tienen mucho que dar en la comunidad en sabiduría y experiencia, si esta sabe estar cercana a ellos con atención y capacidad de escucha” VC. N°44.

El grupo de hermanas que queremos atender, presenta distintas características, en salud, edad y necesidades, por lo que se hace necesario definir unos modelos de atención:

Grupos de modelos de atención:

  1. Hermanas de edad avanzada con enfermedades físicas y dependencia total.
  2. Hermanas mayores con independencia personal, que requieren solo apoyo de movilidad y atención permanente a su enfermedad.
  3. Hermanas enfermas, que no son de edad avanzada y requieren una atención especial por las limitaciones físicas o seniles, que les impide estar en un apostolado activo.
  4. Hermanas de edad avanzada, que están apoyando en las comunidades con misiones específicas.
  5. Hermanas enfermas temporalmente.
  6. Hermanas enfermas mentalmente.

4) Documentos de Referencia

4.1) La palabra de Dios

  • Mateo 26, 39: En este versículo Jesús nos enseña cómo debemos de orar en circunstancias difíciles, pues él mismo lo hizo así en el Huerto de los Olivos: “Padre mío, si es posible, líbrame de este cáliz; pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieras tú”. Con total abandono a su voluntad.
  • 25, 35-36 “Tuve hambre y me dieron de comer; tuve sed y me dieron de beber; forastero y me recibieron en su casa; sin ropas y me vistieron; enfermo y me visitaron; en la cárcel y fueron a verme”. Salmo 92 “en la vejez seguirás dando fruto.” El designio de salvación de Dios se cumple también en la fragilidad de los cuerpos ya no jóvenes, débiles, estériles e impotentes.
  • 15, 4. Cuando llegaron a Jerusalén, fueron recibidos por la iglesia, los apóstoles y los ancianos, e informaron de todo lo que Dios había hecho con ellos.
  • 21,18. Y al día siguiente Pablo fue con nosotros {a ver} a Jacobo, y todos los ancianos estaban presentes.
  • Romanos 5, 3-5: Aquí el Apóstol Pablo nos invita a gloriarnos de los sufrimientos, ya que el sufrimiento da fortaleza, la fortaleza nos permite superar las pruebas y el superar las pruebas nos da esperanza, una esperanza que no defrauda.
  • 5,14: ¿Está alguno entre vosotros enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia y que ellos oren por él, ungiéndolo con aceite en el nombre del Señor.

4.2) Documentos de la Iglesia

«En esta vida todos somos mortales, pero para cada persona el último día de esta vida es siempre incierto. Sin embargo, en la infancia se espera llegar a la adolescencia; en la adolescencia, a la juventud; en la juventud, a la edad adulta; en la edad adulta, a la edad madura; en la edad madura, a la vejez. Nadie está seguro de que llegará, pero lo espera. La vejez, por el contrario, no tiene ante sí otro período en el que poder esperar; su misma duración es incierta… Yo, por voluntad de Dios, llegué a esta ciudad en el vigor de mi vida; pero ahora mi juventud ha pasado y ya soy viejo»(8).

            “En la vejez —decía— abundan los achaques: tos, catarro, legañas, ansiedad, agotamiento. Pero si el mundo envejece, Cristo es siempre joven. Por eso, hacía la invitación: «No rechaces rejuvenecer con Cristo, incluso en un mundo envejecido. Él te dice: “No temas, tu juventud se renovará como la del águila”»(9). Por eso el cristiano no debe abatirse, incluso en situaciones difíciles, sino que ha de esforzarse por ayudar a los necesitados.

            Para quien cree en Cristo, las penas y los dolores de la vida presente son signos de gracia y no de desgracia, son pruebas de la infinita benevolencia de Dios, que desarrolla aquel designio de amor, según el cual, como dice Jesús, el sarmiento que dé fruto, el Padre lo podará, para que dé más fruto(10).

4.3) Documentos MAR

“De atención a la enferma para su pronta recuperación, con los medios adecuados” Regla de San Agustín 3 n.5.

 “La enfermedad nos une a Cristo que sufrió por nosotros. Amamos de manera especial a nuestras hermanas enfermas, viendo en ellas a CristoCC.69.

Aceptar la enfermedad consciente de que así completamos la pasión de Cristo y ayudamos a la extensión del ReinoCC.70.

Se nos invita a acompañar a la hermana en el momento definitivo de su vida, proporcionándole los sacramentos y ofreciendo su vida por la salvación de los hombres” CC.71.

            Se les invita a las superioras locales a proveer a las hermanas enfermas y ancianas de todo lo necesario espiritual y materialmente (Dtrio Gral n. 38). En los numerales 39 y 40 hace referencia a los cuidados que se deben tener con ellas.

            Teniendo en cuenta estos numerales de los documentos congregacionales citados, la congregación ha brindado su atención a las hermanas desde la comunidad local, encargando a la superiora la responsabilidad de estas hermanas. En el momento actual, la realidad se ha ido complicando, viendo la necesidad de ofrecerles a las comunidades herramientas que aporten lo necesario para una atención más esmerada y adecuada de las hermanas.

1) CLAVE DE VIDA

Proyectar la atención integral a las hermanas mayores y enfermas para que sean y se sientan miembros vivos y activos en la congregación desde su situación limitada, mediante el desarrollo del proyecto y evitar el individualismo, el aislamiento y la pasividad.

2) OPCIONES CONGREGACIONALES

OPCIÓN CONGREGACIONAL

ESTRATEGIAS

 1. Acompañar mediante el seguimiento al desarrollo de los procesos de las comunidades que atienden a hermanas mayores y enfermas.

 1.1. Comunicaciones periódicas con las hermanas del secretariado y éstas a su vez con las superioras de las comunidades de hermanas mayores, para verificar el desarrollo de procesos.

 2. Lograr el personal adecuado (hermanas MAR y laicos) preparados en atención a personas mayores y enfermas

 

Seguimiento al desempeño del personal que atiende a las hermanas.

 Facilitar el material necesario para su trabajo.

 3. Elaborar criterios de atención integral, para las comunidades con otras finalidades donde hay hermanas mayores y enfermas.

 Contamos con la elaboración de los criterios.

 Acercamiento a las superioras de las comunidades donde hay hermanas mayores, para verificar la aplicación de los criterios diseñados para las hermanas que estén a su cargo.

 4. Organizar horario y actividades concretas, teniendo en cuenta las condiciones físicas y de salud de las hermanas mayores que se encuentran en comunidades con una misión específica.

 4.1. Atención esmerada a las hermanas mayores y enfermas, mediante el desarrollo del proyecto comunitario.

 Se brinda ayuda desde sus historias y trabajos realizados como MAR, para que se sientan miembros activos e importantes en la comunidad.

 Se les proporcionan los trabajos adecuados a sus posibilidades como terapia ocupacional.

 En el proyecto comunitario de las comunidades con hermanas mayores y enfermas, con misión distinta a las casas de hermanas mayores, tienen un anexo adaptado a sus necesidades.

1) ESTRUCTURA Y EQUIPO

 1.1 Consejera general, atención a Hermanas mayores

            Hna. María del Rosario Fernández Hernández

Funciones:

  • Coordina el secretariado, manteniendo una comunicación continua con las hermanas que componen en el mismo.
  • Informa a la superiora general del caminar del secretariado.
  • Mantiene asidua comunicación con las comunidades de Hermanas mayores y con las Hermanas mayores que se encuentran en otras comunidades.
  • Atiende a las Hermanas que la solicitan.
  • Recibe los proyectos comunitarios y relaciones anuales, para su revisión y presentación al gobierno general.

 1.2 Secretariado General

            Es nombrado por el Gobierno General. Está formado por 4 hermanas que tengan vocación e interés por esta misión en nuestras comunidades.

Se inicia este secretariado con las hermanas

  • Olga María Vega Hurtado
  • María Ofir Muñoz Guarín
  • Gloria Quintero Bedoya
  • Neuza da Penha de Souza Campanin

Funciones:

  • Hacer seguimiento en los distintos países, para que se lleve a cabo estos estatutos, plasmados en los proyectos comunitarios de las comunidades de IHermanas mayores y enfermas y los incisos correspondientes en las comunidades con Hermanas mayores.
  • Mantener una relación de apoyo, cercanía e intercomunicación entre las Hermanas del secretariado.
  • Hacer una encuesta en el país a las Hermanas para ver a qué edad o circunstancia tienen que dejar ciertas misiones.
  • Hacer presupuesto del secretariado.

1.3 Equipo en cada País

            En cada País se conformará un equipo, con la hermana del secretariado general y la/s superiora/s de comunidades con hermanas mayores y algún laico que pueda colaborar.

Funciones:

  • Conocer los estatutos del Secretariado.
  • Apoyar y colaborar en el cronograma de las comunidades de Hermanas mayores o comunidades con hermanas mayores.

2) PERFIL DE LIDERAZGO Y RECURSO HUMANO

2.1 Liderazgo de la Religiosa

  • La religiosa debe tener gusto por las hermanas mayores y enfermas.
  • Con capacidad de escucha, diálogo, cercana, bondadosa, alegre y sencilla.
  • Capacidad para resolver conflictos.
  • Capacidad de trabajar en equipo y tomar decisiones.
  • Capacidad de organizar y decidir.
  • Abierta para formarse y aprender en este campo.

2.2 Personal Laico

PERSONAL LAICO (ENFERMERAS, AUXILIARES, CUIDADORAS, TERAPISTAS…)

  • Personas que hagan su trabajo con vocación y principios éticos y religiosos.
  • Personal sanitario capacitado: enfermera, auxiliar, cuidadora, servicios generales.
  • Organizada, que lleve el diario e historias clínicas.
  • Capacidad de trabajar en equipo.
  • Capacidad de escuchar, dialogar e informar, etc.
  • Con iniciativas, respetuosa, delicada y prudente.

LAICOS VOLUNTARIOS

  • Capacidad de colaborar en el equipo y en las distintas actividades.
  • Respetuoso, delicado en el trato.
  • Consciente de su cometido, informarle hasta donde él puede actuar.

3) ASPECTOS METODOLÓGICOS ESENCIALES

            Integradores: al concebir la actividad físico-recreativa en la hermana mayor, como un núcleo que integra la participación directa o indirecta de todo el personal que labora en la casa religiosa, así como de otras personas que desde su objeto laboral le tributan.

            Sistémicos: por incorporar las diferentes dimensiones de la competencia como un sistema, a partir de las diversas fases por la que atraviesa la estrategia. Además de integrar diferentes manifestaciones de la vida de las hermanas.

            Contextuada: el desempeño de los encargados de dirigir las actividades físico-culturales debe ser validado y enriquecido en el propio contexto práctico, debiéndose ajustar a las condiciones existentes y necesidades concretas del practicante.

            Flexible: dada por la posibilidad de adaptación permanente a los cambios y necesidades individuales y sociales de los practicantes, a partir de varias consideraciones determinantes; destacándose entre ellas por su importancia el estado de salud de la hermana mayor, las condiciones para el desarrollo de las actividades, motivaciones vinculadas a las preferencias recreativas de los participantes, por lo que tiende a prevenir posibles efectos negativos.

            Transformadora: al ser concebida desde su misma esencia, para favorecer la participación de la hermana mayor en las actividades físico-recreativas programadas y a la vez actuar como vía profiláctica encargada de trasformar los niveles de salud, mental y física del practicante en la comunidad.

4) CRITERIOS

CRITERIOS  ESPIRITUALES:

  • El cultivo de la espiritualidad debe de ser permanente: contar con espacios de oración personal, y comunitaria, contando con la situación de ellas.
  • Espacios para la lectura comunitaria, facilitando el compartir y la participación.
  • Abrir espacios para la música y temas de acuerdo a sus intereses.
  • Ejercicios espirituales.
  • Utilizar los documentales de espiritualidad agustiniana: rasgos de la espiritualidad agustiniana de Enrique Eguiarte OAR y otros.
  • Películas que estimulen su espiritualidad: vidas de santos, personajes bíblicos…
  • abrir espacios de oración con otras hermanas y laicos.
  • Facilitar la participación de los sacramentos: Eucaristía, Reconciliación y Unción de los enfermos.

CRITERIOS PARA EL DESARROYO HUMANO Y DE SALUD

  • Relación con la familia, amigos y bienhechores.
  • Cuidado en la convivencia: respeto, escucha, comunicación con ellas, estimular la ayuda y comunicación entre ellas.
  • Atención a sus necesidades: de salud, medico, medicamentos, movilidad (ejercicios de estimulación de los miembros superiores e inferiores.
  • Tener siempre presente los números telefónicos de emergencia.
  • Tener a mano las historias clínicas.

CRITERIOS LUDICOS – RECREATIVOS

  • Salidas comunitarias.
  • Programar encuentros de video llamadas para fomentar relaciones con otras hermanas de la congregación.
  • Celebraciones litúrgicas y lúdicas: teatro, música (contar con grupos dedicados a este fin).
  • Juegos recreativos de estimulación mental: talleres, bingo, gimnasia, manualidades.
  • Juegos recreativos de estimulación mental.

CRITERIOS LOCATIVOS

  • Adoptar los espacios físicos.
  • Equipar las habitaciones y baños con timbres de emergencias.
  • Cámaras en las habitaciones de las hermanas con mayor riesgo.

CRITERIOS EN EL APOSTOLADO

  •  Llevar a tomar conciencia que el primer apostolado es el testimonio de una vida alegre gastada y entregada a la extensión del Reino.
  • Saber ubicar a la hermana en aquello que pueda desempeñar en el servicio.
  • Facilitar desarrollo de trabajos manuales al alcance de las hermanas.
  • Promover el desarrollo de talleres o actividades.
  • Realizar ejercicios de memoria, recolección de testimonios orales, escritos, documentales, gráficos (fotografías y videos), para aportar a la historia de la Congregación y de las familias desde la experiencia vital particular de cada hermana.
  • Con fundamento en los textos bíblicos, y siguiendo el ejemplo de algunas culturas orientales, valorar la figura del ANCIANO, no como como algo llamado a ser descartado o apartado, sino como una FUENTE DE SABIDURÍA, que contribuya con su testimonio y experiencia, incluso en la toma de decisiones que afecten la vida de la Congregación, abriendo ESPACIOS CONSULTIVOS en los que puedan aportar sus conocimientos, iluminar los caminos a seguir y sentirse parte activa de la Comunidad a la que pertenecen.
  • Buscar espacios de interacción y diálogo con las integrantes más jóvenes de la Congregación, buscando que valoren el testimonio de las hermanas mayores y vean en ellas un reflejo de su propio ser dentro de la Comunidad al llegar a la ancianidad.
  • Contactar, participar, vincular e involucrar a los familiares, amigos y conocidos de las hermanas mayores y enfermas en la valoración de su vida, como una forma de apostolado con las personas más cercanas.
  • Hacer partícipes de la oración intercesora a las hermanas, comprometiéndose a orar por las familias, contextos difíciles cercanos a los apostolados de las comunidades MAR, haciéndoselas llegar a los lugares a través de las hermanas que allí se encuentran.

CRITERIOS DE SEGURIDAD

            Capacitación al grupo de hermanas de asistencia, en emergencias a situaciones vulnerables relacionadas con la tercera edad.

            Ajustarse a la legislación del País: situaciones de emergencia, seguridad locativa–planes de evacuación y comité de evacuación-.

CRITERIOS DE REDES DE APOYO SOCIAL

  • Consecución de redes y alianzas estratégicas que contribuyan con el bienestar, con la calidad de vida de las hermanas en edad avanzada o enfermas.
  • Obtención de apoyos externos que promuevan y fortalezcan los proyectos de apostolado.

CRITERIOS DE HIGIENE Y DESINFECCIÓN

  • Todas las superficies que pueden tener contacto con los productos alimenticios: – Contenedores, recipientes – Equipos en contacto con las superficies. – Utensilios, cuchillos. – Tablas de cortar, cintas transportadoras. – Productores y almacenaje de hielos. – Manos, guantes, delantales.
  • Superficies que no tienen contacto directo con el producto- muros, cielos, pisos y drenajes. • Cualquier superficie que pueda “gotear” en los alimentos.
  • Herramientas de Limpieza: – Escobas, jaladores, enjugadores, cubetas, esponjas, raspadores, equipos de espuma, pistolas de agua, etc.
  • Los accesorios de limpieza pueden ser una     fuente importante de contaminación microbiana cruzada si no se limpian y desinfectan.
  • Los accesorios de limpieza se deben lavar y desinfectar después de cada uso.
  • Almacenados, limpios, secos y seguros e identificados.

CRITERIOS DE NUTRICION

  • Se recomienda una dieta equilibrada, variada, suficiente, agradable y adaptada a las necesidades individuales; desmentir tópicos o falsas creencias sobre la alimentación (menor necesidad de comer, alimentos dañinos, etc.). Investigar los hábitos alimentarios erróneos y corregirlos.
  • Preguntar sobre las preferencias alimentarias.
  • Evitar la indicación de dietas restrictivas si no son estrictamente necesarias.
  • Asegurar la ingesta hídrica.
  • Valorar la posibilidad de hacer la compra y realizar la comida
  • Animar a que se realicen las comidas en compañía y en un lugar agradable, ventilado y libre de olores de cocina.
  • Mantener la higiene bucal y una vigilancia periódica de la dentadura o prótesis dentales.
  • Recomendar presentaciones atractivas de los platos, con sabores y aromas definidos.
  • Estimular la realización de actividades que favorezcan las relaciones sociales.
  • Seguimiento: control bimensual del peso e IMC y control anual del estado nutricional.

[1] Documento Vida fraterna en comunidad N° 68

[2] Miguel Ángel Millán Asín. Director del programa de atención a la vida consagrada.

[3] P. Cosme Robredo, un misionero salesiano español que trabajó muchos años en Perú, gran músico. A los 83 años de edad, pocos meses antes de morir, le responde a la preguntaron cómo se sentía al estar en silla de ruedas.

[4] CC. 4

[5] CC.78

[6] VC N° 44

[7] VC N°44

[8] Ep. 213, 1

[9] Cf. San Agustín, Serm. 81, 8

[10] Jn 15, 2